Noticias

La producción de ajo en Castilla-La Mancha será esta campaña un 20% inferior

01-10-2008 Cooperativas Agro-alimentarias C-LM

UCAMAN afirma que la campaña finalizada ha sido más corta que en años anteriores y no se ha llegado a las 55.000 toneladas recolectadas en toda la
región.

La Unión de Cooperativas Agrarias de Castilla-La Mancha (UCAMAN) ha realizado una valoración de la campaña de recogida del ajo ya finalizada en la región, y de la que se desprende que la cantidad recolectada será un 20% inferior a la cosecha de la campaña pasada, de hecho productivamente la campaña ha sido más corta que la media registrada en años anteriores y no se llegará, con total probabilidad, a las 55.000 toneladas recolectadas en
toda Castilla-La Mancha. Esta disminución generalizada se ha producido igualmente en otras regiones productoras como Andalucía, Extremadura, Madrid y Castilla y León, y sitúa el conjunto de la producción española en el nivel más bajo jamás registrado.

De hecho, Castilla-La Mancha ha dedicado –según datos oficiales-, una superficie productiva de ajo en la campaña 2007-08 de 8.600 hectáreas, un 1% superior a la campaña anterior, pero un 23% menos que lo sembrado en el período 2001-07, lo que denota claramente el retroceso que está sufriendo el cultivo del ajo, fenómeno que también se registra en el conjunto nacional.

Punto de inflexión
En este descenso productivo han influido de forma notable las adversas condiciones climatológicas registradas durante el mes de mayo y parte de junio, con exceso de lluvias y bajas temperaturas, que no sólo han incidido en la merma productiva, sino que han afectado a la calidad comercial del ajo, existiendo por ello un cierto incremento de calibres pequeños en las cabezas del bulbo.

Para los productores profesionales y empresas cooperativas, después de algunos años de bonanza tanto en producciones como en precios, la presente campaña comercial supone un punto de inflexión preocupante por la parálisis que registran los mercados, las escasas operaciones comerciales que se producen y los bajos precios en la posición de salida, a lo que hay que unir el incesante incremento de los costes de producción.

Para el sector cooperativo resulta una paradoja que no habiéndose producido cambios significativos en el consumo interno de un condimento como el ajo, que tiene una demanda muy rígida y estable, y que la producción nacional ha sido más corta de lo habitual, los mercados muestren los síntomas de deterioro que presentan, aspectos que son imputados exclusivamente, a que están abastecidos de producto foráneo, principalmente procedente de importaciones de origen chino, que sigue ofertándose en el mercado europeo a precios de hace una década -650 €/tonelada y menos-, cotizaciones que suponen una competencia desleal hacia la producción comunitaria.

No es pues de extrañar que algunas empresas y operadores, llamados por el dinero fácil, prefieran adquirir el ajo en China, abandonando la producción y a los productores españoles. De estos bajos precios de las importaciones de ajos chinos tampoco se benefician los consumidores que siguen pagando por el producto lo mismo o más que en años pasados.

Medidas
Para UCAMAN es fundamental que en los actuales momentos de crisis económica general y de dificultades notorias para el subsector del ajo, las distintas Administraciones con competencias encomendadas en materia de regulación de las importaciones, mercados y producciones agrarias tomen cartas en el asunto, asuman y se comprometan a desarrollar los planteamientos que una gran parte del subsector del ajo ha formulado a través de la Mesa Nacional, y que hablan de un incremento del importe del arancel disuasorio de 1.200 €/t a 1.800 €/t., la unificación de todos los códigos aduaneros NC bajo los que se importa ajo a la UE, en una sola nomenclatura y contingente, la modificación de los requisitos a cumplir por los importadores de ajo, el cumplimiento por parte de las producciones hortofrutícolas importadas de terceros países de las normas y protocolos en materia de trazabilidad y
seguridad alimentaria que se aplican a las producciones comunitarias y, finalmente, la intensificación del control del fraude e información pública de las sanciones impuestas como único mecanismo disuasorio.

A juicio de la Mesa Nacional del Ajo, de no actuarse así, de forma rápida y urgente, la reducción de superficies de cultivo, la desaparición de explotaciones y empresas, la crisis económica y social de pueblos y comarcas será un fenómeno inexorable, que pondrá en tela de juicio las políticas comunitarias de desarrollo rural, condenando al subsector del ajo al
subdesarrollo.


Archivo Documental