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La Comisión Europea acaba con la moratoria y autoriza un nuevo maíz trasgénico

19-05-2004 Cooperativas Agro-alimentarias

A pesar de que el Consejo de Ministros no alcanzó ningún acuerdo al respecto, la Comisión Europea ha aprobado la comercialización de una variedad de maíz dulce trasgénico en territorio comunitario. Con esta decisión se pone fin a la llamada moratoria en la autorización de nuevos productos OGM (Organismos Genéticamente Modificados), que de hecho existía en la UE desde 1998.

El maíz bt-11, recién autorizado, es resistente a insectos y, a pesar de las presiones por parte de diversos colectivos ecologistas, se podrá emplear en la elaboración de aceite, harinas, productos de panadería o bebidas. Sin embargo, el maíz bt-11, comercializado por la multinacional Syngenta, se podrá importar pero no se permite su cultivo por parte de los agricultores europeos.

Según el comisario europeo de Sanidad, David Byrne, la decisión es consecuencia de la nueva normativa sobre etiquetado y trazabilidad de los OGM, que entró en vigor el pasado 18 de abril, y que la UE preparó con el fin de ofrecer las garantías suficientes al consumidor para que los trasgénicos que entraran en la UE sean seguros. Así, el consumidor tendrá toda la información que necesita en la etiqueta y decidirá si los quiere comprar o no.

Aunque la comercialización de nuevos OGM llevaba bloqueada en Europa desde hace seis años, su cultivo no obstante no se ha interrumpido porque un país, España, planta más de 30.000 ha. de maíz trasgénico para fabricar piensos, recordó Byrne.

Con el maíz bt-11, son 35 los trasgénicos cuya comercialización está autorizada en la UE, de los cuales se permite vender 16 con fines alimentarios. De momento, hay 33 OGM en espera de ser autorizados y los que tienen los expedientes más avanzados podrían salir adelante entre junio y septiembre, como por ejemplo el maíz NK603 de Monsanto.

La autorización de este maíz servirá a la Comisión, además, para acallar las quejas presentadas por Estados Unidos, Canadá y Argentina ante la OMC, quienes denunciaron el bloqueo a las autorizaciones de OGM en la UE.

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