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Más de 40 países firman en Hong Kong una declaración común que defiende el desarrollo rural de los PMAs

13-12-2005 Cooperativas Agro-alimentarias

Hoy han comenzado las negociaciones en la Cumbre de la Organización Mundial de Comercio en Hong Kong. Lo más importante del primer día es que representantes agrarios de 44 países han firmado una declaración conjunta en la que defienden el desarrollo rural de los Países Menos Avanzados y que se tenga en cuenta en las negociaciones cuestiones más allá de las puramente comerciales, como las demandas de los ciudadanos, las particularidades de cada país y la identificación de los productos más sensibles. Preocupantes, sin duda, son las declaraciones del comisario de Comercio de la UE diciendo que Europa debe renunciar a la defensa de la agricultura, en favor de otros sectores.

Según el presidente de la COGECA y director general de CCAE, Eduardo Baamonde, asistente a la Cumbre de Hong Kong, el hecho más destacable del primer día de negociaciones ha sido la declaración conjunta que han firmado 10 países de África Occidental (Burkina Faso, Benín, Costa de Marfil, Gambia, Guinea Conakry, Guinea Bissau, Mali, Níger, Senegal y Togo), 4 de Asia (Japón, India, Indonesia y Corea), los 25 de la UE y Suiza, Noruega e Islandia, 6 organizaciones canadienses y la NFU de los Estados Unidos
Los elementos más importantes de la declaración son los siguientes:
- Hay que tener en cuenta que en la actualidad el comercio mundial de productos agrarios se limita al sólo el 10% de la producción y está concentrado en grandes empresas, a menudo multinacionales que están ubicadas fundamentalmente en los países más desarrollados.
- El desarrollo de la agricultura en los países menos avanzados pasa por su desarrollo rural, la soberanía en su abastecimiento alimentario, el acceso a la tierra y otros recursos productivos como el agua, las semillas la tecnología, el capital.
- Las reglas del comercio agrario deben ser un reflejo de las demandas de los ciudadanos, que van mucho más allá de consideraciones puramente comerciales.
- Así, las cuestiones no comerciales deben ser correctamente reflejadas en las modalidades de aplicación del futuro acuerdo en la OMC.
- Se deberán tener en cuenta las especificidades de los países en vías de desarrollo y los menos avanzados,
- Las reglas de mercado deben promover el derecho a la soberanía alimentaria, la estabilidad de la producción y de los precios de los productos agrarios,
- En consecuencia, los niveles de los aranceles deben tener en cuenta las especificidades de los productos en cada país y tener la capacidad para identificar los productos que consideren más sensibles,
- El recorte lineal de los aranceles es por tanto inaceptable y es necesario contemplar una cierta flexibilidad en la fórmula prevista para la reducción arancelaria.
- Deben considerarse mecanismos de salvaguardia, tanto para los países desarrollados como para los menos avanzados.
- Las reglas de la OMC no deben perjudicar el acceso preferencial que tienen las exportaciones de los países menos avanzados a los países desarrollados,
- Debe ponerse en marcha un mecanismo eficaz que controle y elimine progresivamente cualquier medida de apoyo a las exportaciones a los países en vías de desarrollo,
- La ayuda alimentaria debe limitarse a situaciones de emergencia y necesidades humanitarias y eliminar aquellas otras que distorsionan los flujos normales.
- Las medidas que se impongan derivadas de las normas fitosanitarias deberán tener base científica y no ser un instrumento que suponga una barrera no arancelaria.

Estrategia de la UE
La Comisión Europea ha comenzado la Conferencia reuniéndose con los ministros de los Estados miembros para comunicarles las últimas novedades de la negociación. La Comisión entiende que el mandato del Consejo se articula en torno a dos ejes:
1. La reforma de la PAC aprobada en 2003.
2. El acuerdo marco de agosto de 2004, donde se dice que con el fin de alcanzar un acuerdo es necesario hacer una “reducción sustancial” de los derechos de aduana y es precisamente ahí donde se van a concentrar todas las tensiones, ya que la Comisión en su ultima oferta ha propuesto reducciones arancelarias, con respecto a los aranceles actuales, que van desde el 50% para la carne de vacuno, de aves y la mantequilla; el 60% para el azúcar blanco refinado; el 35% para el porcino (canales frescas o refrigeradas). Esta oferta, de llegar a aplicarse en éstos y otros sectores supondría que la carne de bovino importada se podría poner en la UE al 67% del precio comunitario, la mantequilla al 97,7%, el azúcar al 85%, la carne de aves al 86% y la de porcino al 84,1%. Hay que notar además que tanto en el caso de las carnes de porcino como de aves, no existe ningún tipo de ayudas en la PAC que pueda compensar la reducción de precios.

Pero lo más sorprendente es que los datos anteriores parten de los cálculos de la propia Comisión y ella misma ha podido constatar que si se llega a aprobar su oferta, la reducción de los precios internos será superior a la prevista en la reforma de la PAC del 2003 y argumenta en su defensa que no se extralimita en su mandato ya que en agosto del 2004, cuando se acordó una reducción sustancial de los derechos arancelarios, este texto fue ratificado por el Consejo, con lo que la Comisión no ha hecho más que ejecutar el mandato.

De estos cálculos de la Comisión se desprende que el impacto de la oferta comunitaria en trigo supondría una reducción de los precios internos que los situaría en el 96% de los previstos en la reforma del 2003. De la misma forma, la carne de vacuno vería reducido su precio al 85% del previsto en 2003 y la mantequilla a un 88%.

Por si esto fuera poco, la estrategia de la Comisión no ha sido la más adecuada ya que la oferta que ha hecho ha sido considerada como insuficiente y los Estados Unidos se han apresurado a decir que si la UE no se mueve ellos tampoco lo harán, responsabilizando así a Europa y denunciando a los cuatro vientos la falta de flexibilidad comunitaria.

¿Renunciar a la agricultura?
Pero lo más preocupante para los agricultores europeos y sus cooperativas según Eduardo Baamonde, "es que el comisario de Comercio de la UE, Peter Mandelson, ha dicho claramente en declaraciones a la prensa que Europa debe renunciar a la defensa de la agricultura porque la principal baza de la economía europea son los servicios y las manufacturas".