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FAECA valora la medida que permitirá utilizar los efluentes de las almazaras como fertilizante

12-01-2011 Cooperativas Agro-alimentarias Andalucía

La Federación Andaluza de Empresas Cooperativas Agrarias (FAECA) valora enormemente la medida aprobada ayer en Consejo de Gobierno por la que se permitirá utilizar los efluentes de las almazaras como fertilizante. Se trata de una reivindicación histórica de las cooperativas que posibilitará restituir al suelo nutrientes extraídos, así como beneficios medioambientales y una importante reducción de costes.

La normativa de la Unión Europea permite esa posibilidad, siempre que sea regulada por la administración correspondiente. En este sentido, el Consejo de Gobierno de Andalucía ha dado luz verde a la medida, una vez que las almazaras andaluzas se han reconvertido, de modo que, en el sistema actual de dos fases, sólo generan aguas de lavado de aceituna y aceite, ricas en potasio, entre otros nutrientes.

No obstante, este uso se hará bajo control, siguiendo unas determinadas condiciones técnicas de aplicación en cumplimiento de la Ley 9/2010 de Aguas para Andalucía. Entre las más destacadas, se establece un límite –insuficiente a juicio de FAECA- de 50 metros cúbicos por hectárea/año y aplicaciones que evitarán escorrentías superficiales, lixiviaciones e invasiones del nivel freático

El decreto aprobado en el día de ayer establece, además, que las condiciones técnicas deberán ser justificadas a través de planes de gestión autorizados previamente por la Consejería de Agricultura y Pesca. El quebrantamiento de dichas condiciones y de los planes de gestión supondrá revocación de la autorización y multas por parte de Medio Ambiente que oscilarán entre los 600 euros y el millón.

En opinión de FAECA, se trata de una medida positiva para el sector, debido a los elevados costes de tratamiento y eliminación de estos efluentes en las almazaras. Hasta ahora, considerados residuos, requerían extensas balsas para su almacenamiento y evaporación, así como depuradoras que conllevaban una importante inversión y mantenimiento. Asimismo, algunas campañas –como la pasada y la actual- las almazaras han tenido que hacer frente al problema derivado de la gran acumulación de agua de lluvia en las balsas, teniendo que incrementar su capacidad de almacenamiento.

Con la entrada en vigor de la medida, las cooperativas disponen ahora de una alternativa más económica a la hora de dar salida a sus efluentes, los cuales presentan, además, múltiples beneficios en su aplicación agrícola, tal y como han demostrado numerosos estudios.

El beneficio económico es doble. Por un lado, las cooperativas ahorrarán en inversiones y los agricultores en insumos agrícolas. Asimismo, se genera una destacada ventaja medioambiental, restituyendo al suelo parte de las extracciones de nutrientes provocadas por los cultivos.