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La Comisión propone una reforma radical del sector del azúcar, más orientada hacia el mercado

15-07-2004 Cooperativas Agro-alimentarias

Para Bruselas el actual régimen no ha conseguido frenar la pérdida de empleos y ha provocado, además, precios altos para los consumidores y para la industria, por lo que la Comisión busca una solución que reorganice el sector y lo haga más competitivo. Por otra parte, más de mil agricultores, principalmente españoles, se manifestaron en Bruselas solicitando que se paralice esta reforma que provocará la desaparición del sector remolachero.

La Comisión Europea presentó el pasado 14 de julio una revisión radical de la Organización Común de Mercado (OCM) del azúcar. Según fuentes de la Comisión, el sistema actual ha sido objeto de fuertes críticas en las que se le achaca que distribuye mal los recursos, que impide la competencia, que perjudica a los países en vías de desarrollo y que redunda en perjuicio de los consumidores, los contribuyentes y el medio ambiente.

La Comisión propone reducir significativamente las exportaciones de azúcar y las restituciones por exportación, suprimir el mecanismo de intervención, disminuir la producción comunitaria y el precio interior del azúcar y conceder a los productores de remolacha azucarera una ayuda directa disociada de la producción para compensar las pérdidas. El proceso de reforma comenzará en julio de 2005. En vista de que hay cuestiones sin resolver a escala internacional, está previsto revisar estas disposiciones en 2008.

Franz Fischler, Comisario de Agricultura, ha manifestado lo siguiente: «Esta reforma ofrece perspectivas realistas al sector comunitario del azúcar y a los países en vías de desarrollo. Los consumidores de la UE se beneficiarán de un sistema más orientado hacia el mercado y los países en vías de desarrollo notarán que el sistema genera muchas menos distorsiones comerciales».

En cuanto al empleo, según un argumento de la Comisión, el régimen actual del azúcar no es una garantía para los puestos de trabajo como demuestra el que, en los últimos diez años, el sector fabril del azúcar haya perdido unos 17.000 puestos de trabajo o que, mientras que en 1990 había 240 azucareras en la UE, en 2001 sólo quedaban 135. Esta tendencia persistirá.

La reforma también entrañará una reestructuración, según las mismas fuentes, si bien con la diferencia de que la producción resultante será competitiva y los puestos de trabajo, duraderos. La reforma dará a la industria tiempo para adaptarse. Para mitigar las repercusiones sociales y económicas de la reestructuración, la Comisión propone un mecanismo de reconversión para las azucareras que dejen de ser económicamente viables.

Principales cambios
-Reducción del precio de apoyo institucional de 632 €/tonelada a 421 €/tonelada en dos fases, a lo largo de tres años.
-Reducción del precio mínimo de la remolacha azucarera de 43,6 €/tonelada a 27,4 €/tonelada en dos fases, a lo largo de tres años.
·Supresión de la intervención pública, que se sustituye por un mecanismo de almacenamiento privado.
·Reducción de 2,8 millones de toneladas de la cuota de producción de la UE (de 17,4 millones de toneladas a 14,6 millones) en un período de cuatro años.
·Reducción de 2 millones de toneladas de las exportaciones subvencionadas (de 2,4 millones de toneladas a 0,4 millones).
·Pago de una ayuda, disociada de la producción, a los productores de remolacha azucarera para compensar parcialmente (el 60 %) la pérdida de ingresos.
·Posibilidad de traspasar cuotas entre agentes económicos de distintos Estados miembros.
·Régimen de reconversión de las azucareras que se cierren (250 €/tonelada).

Contra el sector
Según los productores, la reforma afectará notablemente a la mayoría de las regiones productoras europeas, aunque puede favorecer la concentración de la producción en Francia y Alemania a expensas de otros países como España, Italia, Finlandia, Irlanda, Portugal o Grecia donde el cultivo desaparecerá.

Por ello, más de mil agricultores, principalmente españoles, pero también de Italia, Finlandia, Irlanda, Portugal, Holanda, Austria, Portugal, Grecia, Polonia y Alemania se manifestaron en Bruselas el mismo día en que la Comisión presentó oficialmente su propuesta de reforma.

Por su parte, el comisario de Agricultura Franz Fischler calificó de agoreros a quienes auguran la desaparición del cultivo, si bien reconoce que la propuesta afectará a las regiones azucareras menos competitivas.