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Una de cal y otra de arena

24-01-2007 Cooperativas Agro-alimentarias

Las cooperativas están satisfechas con el reconocimiento de las OPFH como pilar de la OCM de Frutas y Hortalizas, pero solicitan que la reforma se acompañe presupuestariamente y rechazan el desmantelamiento generalizado de las ayudas a la transformación que propone la Comisión.

La Confederación de Cooperativas Agrarias de España, CCAE, que asocia a la mitad de las OPFH reconocidas en España y agrupa a más de 700 empresas que representan un tercio de la facturación total del sector hortofrutícola en España, acoge de manera muy diferente las propuestas de la Comisión relativas a fresco y las que se refieren a los regímenes de ayuda a la transformación. Mientras que la decisión de mantenimiento del esquema Organizaciones de Productores (OP) , Programas (PO) y Fondos Operativos (FO) se recibe con satisfacción y optimismo, la propuesta de desacoplamiento de determinadas ayudas a la transformación se considera nefasta.

CCAE apoya la decisión de la Comisión de mantener el sistema de OP y PO dentro de la OCMFH reformada y acoge con alivio que la Comisión haya descartado la posibilidad de insertar los FO en el esquema de Desarrollo Rural. Las OPFH y sus PO han contribuido decisivamente al ordenamiento del sector, a la mejora de la calidad y a la adaptación de los productos al mercado, a la modernización y concentración de sus estructuras productivas y comerciales y al ajuste de las mismas a los requerimientos medioambientales. CCAE se alegra de que las OPFH y todos estos objetivos pretendidos hasta ahora por la Unión Europea, sigan siendo prioritarios para la Comisión.

A juicio de CCAE, son imprescindibles ciertas mejoras en la financiación de los programas operativos. Entre ellas, el incremento del porcentaje máximo de financiación comunitaria del 4,1% hasta el 6,15% para premiar a las OPFH que más contribuyan a concentrar la oferta, la mejor compatibilización de los fondos OCM y fondos Desarrollo Rural, y la atribución de un presupuesto propio a las nuevas herramientas de Gestión de Crisis que la Comisión –de momento- propone sufragar a cargo de los Fondos Operativos. Estas mejoras se podrían afrontar con los ahorros presupuestarios que la Comisión realizará al eliminar las retiradas y las restituciones a la exportación.

En lo que se refiere a las novedades relativas al reconocimiento de OPFH, CCAE considera que sí son necesarios determinados ajustes para atajar problemas concretos y simplificar y desburocratizar la gestión de las OPFH. Pero ello no puede suponer una flexibilización o “liberalización” general del régimen de reconocimiento de OPFH que no es deseable. CCAE apoya, por ejemplo, que el reconocimiento pueda recaer en las secciones de la cooperativa o que se realice por productos y no por categorías, pero se opone a la eliminación de los mínimos de reconocimiento, o al principio de entrega total.

En lo que respecta a la OCM de transformados, CCAE critica que la Comisión haya decidido zanjar la cuestión proponiendo el desmantelamiento generalizado de las actuales ayudas a la transformación, haciendo caso omiso de las demandas del sector, que pedía una propuesta de reforma diferente para cada producto. Es injustificable que la Comisión plantee la inclusión en el sistema general de “Pago Único por Explotación” de las frutas y hortalizas sin atender a las diferencias que caracterizan a cada producto dentro de este grupo. Así, mientras que un sistema de desacoplamiento parcial podría aportar una solución válida al tomate (cultivo anual, herbáceo y con una única aptitud), esta modificación aplicada al sector de los cítricos (cultivos permanentes y de doble aptitud, en los que la industria está sirviendo para regular el mercado fresco) sería nefasta. Conllevará agravios entre productores, menor capacidad de concentrar y ordenar la oferta, premios para los ineficientes, distorsión (en calidad y cantidad) del mercado en fresco, desabastecimiento de la industria, etc.

Por último, CCAE estima que, en todo caso el desacoplamiento de la PAC ha convertido a las frutas y hortalizas en un “sector refugio” y está desestabilizando los mercados y distorsionando la competencia entre agricultores. Por ello, se insiste en que la UE recupere el espíritu inicial de aislar al sector hortofrutícola de la aplicación de la nueva PAC, de tal forma que se evite la entrada en el sector de aquellos agricultores que perciban derechos de pago único y se evite así la distorsión consiguiente entre unos y otros.