Noticias

Cooperativas Agro-alimentarias participa en CONAMA donde apela a buscar una solución sostenible para los subproductos agrarios

29-11-2016 Cooperativas Agro-alimentarias

El Congreso Nacional de Medio Ambiente CONAMA 2016 se celebra del 28 de noviembre al 1 de diciembre.

Juan Sagarna, director de Servicios, Calidad e Innovación de Cooperativas Agro-alimentarias de España ha participado hoy 29 de noviembre en el Congreso Nacional de Mediio Ambiente, concretamente en una mesa redonda organizada por SIGFITO cuya temática se centrará en la “Descripción actual en la gestión de los residuos agrarios y la necesidad de una solución”.

SIGFITO es un sistema de recogida de envases agrarios, sin ánimo de lucro, creado para dar un tratamiento medioambiental correcto a dichos envases. En la agricultura actual se generan una gran cantidad de residuos agrarios, de los cuales sólo una pequeña parte, los envases de fitosanitarios y algunos envases de fertilizantes -los recogidos por el sistema de SIGFITO-, disponen de una fácil solución. El resto de residuos: bandeja de semilleros, tuberías para el riego, plásticos, monos de protección, trampas agrarias, etc. no corren la misma suerte.

La gestión de estos otros residuos supone una gran dificultad logística y administrativa, inviable de llevar a cabo por parte del agricultor. Por este motivo, SIGFITO ha organizado esta jornada buscando un espacio para la reflexión donde la Administración central y Autonómica, tanto de Medio Ambiente como de Agricultura, conozcan de la mano de los productores esta problemática y traten de buscar una solución global y sostenible a los residuos agrarios.

Juan Sagarna destacó, además, que existe una problemática que afecta más a las cooperativas como puntos de primera transformación, es decir el residuo en la agroindustria. Enlazando con la Estrategia Europea de Economía Circular, Sagarna incidió en las dificultades que encuentran las cooperativas para valorizar agronómicamente algunos residuos mediante su aplicación en el suelo como fertilizante o enmienda. "Muchas de las problemáticas se solucionarían con la descatalogación como residuos y su denominación como subproductos. Esto permitiría su mejor manejo, su comercialización y valorización", añadió.

Algunos ejemplos a mejorar en este sentido sería los subproductos vitivinícolas (lías, orujos y vinazas) que actualmente son considerados como residuos, y que son claramente subproductos con mercado propio, como el de la producción de alcohol, según Juan Sagarna.

Lo mismo ocurre con los subproductos de la producción del olivar (alpechines, orujillo, hueso de aceituna) que son considerados como residuos a pesar de tener un valor para su uso energético o fertilizante; y con las tierras adheridas a la remolacha que, tras su limpieza en la factoría azucarera, han sido utilizados tradicionalmente como un sustrato de viveros y desde la consideración de las mismas como residuo se ha interrumpido esa cadena de valor.

Sagarna también incidió en los problemas que existen para la valorización de los subproductos en las plantas de biogás y compostaje, al ser considerados como residuos e impedir así la utilización de los mismos como fertilizante comercializable.

En la misma mesa redonda, también han participado Ignacio Crespo, director general de BIOTRAN; Marta Piqueras, responsable de Medio Ambiente y Agua de COAG; José Manuel Delgado, de la UPA; y José Ramón Díaz, de ASAJA.