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UCAMAN pide medidas excepcionales para las cooperativas, tras el desastre climatológico

31-05-2007 Cooperativas Agro-alimentarias C-LM

Las cooperativas agrarias afectadas por el pedrisco en Castilla-La Mancha tendrán que recurrir a reducción de personal y recorte de contratación de mano de obra en campaña con el consiguiente coste social.

El presidente de la Unión de Cooperativas Agrarias de Castilla-La Mancha (UCAMAN), Alejandro Cañas, manifestó ayer en rueda de prensa la necesidad de que el Gobierno central y la Administración regional “tomen medidas concretas y específicas para apoyar a las empresas de los agricultores, las cooperativas, tras el desastre climatológico sin precedentes en nuestra región, donde se ha perdido una parte importante de nuestra producción agraria, tanto de vid, cebada, olivar como otros cultivos hortofrutícolas”. Cañas señaló que las primeras estimaciones apuntan a que el pedrisco ha afectado a unas 280.000 hectáreas de cereal y 136.000 de vid, de las cuales, en un 50%, las pérdidas han sido del 100%, afectando no sólo a la actual campaña sino a la próxima. Concretamente, y según datos arrojados por las bodegas cooperativas reunidas en Alcázar de San Juan en una de sus Comisiones sectoriales, éstos apuntan que sólo en vino se han perdido 4 millones de hectólitros de vino, es decir, cerca de una cuarta parte de la producción de vino, que alcanza anualmente unos 20 millones de hectólitros anuales, en la principal región productora española, Castilla-La Mancha.

Alejandro Cañas, que ha calificado la situación como el “Prestige de Castilla-La Mancha” pide, como ocurrió con dicha tragedia, que se impliquen como entonces lo hicieron tanto el Gobierno central y como las autonomías para ayudar a las economías de los pescadores de Galicia, “...ahora quien necesita ayuda son los agricultores y sus empresas en Castilla-La Mancha”.

Según Cañas, las ayudas a las cooperativas tienen que ser, tal y como solicitarán a la consejería de Agricultura el próximo lunes, en una reunión ya concertada con la administración regional, “concretas y específicas a las cooperativas agrarias, ya que no sólo hay que valorar los daños del agricultor, sino las repercusiones sociales que conlleva que una cooperativa tenga que recurrir, como ocurrirá, a reducciones de personal y recorte de contratación de mano de obra en las próximas campañas de vendimia y otras recolecciones de productos agrarios”.

Un caso ejemplarizante de la catástrofe es el de la Cooperativa El Progreso de Villarrubia de los Ojos. En este sentido, su presidente, Cesáreo Cabrera, manifestó que en 12.000 hectáreas de viña del término de este municipio ciudadrealeño, “los kilos de uva que se podrán recoger serán cero”. Es decir, de entre los 90 y 100 millones de kilos que vendimia Villarrubia de los Ojos, este año la producción se reducirá a unos 15 millones de kilos, “una ruina para el pueblo”, según Cabrera.

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