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Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura considera que hay que seguir trabajando para incrementar la contratación del seguro agrario

10-11-2017 Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura

Cooperativas Extremadura pedirá la reducción de módulos de IRPF para los sectores agrarios y ganaderos, debido a las duras condiciones meteorológicas que han mermado hasta en un 70% las producciones agrícolas y ganaderas en la región.

Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura solicitará la reducción de los módulos del IRPF en la Declaración de la Renta de los agricultores y ganaderos extremeños acogidos al régimen de estimación objetiva, con el objetivo de que la preocupante situación de pérdidas de producción sufridas este año se amolde a su fiscalidad.

Así lo avanza Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura en el próximo número de su revista, haciendo hincapié en que la campaña agrícola y ganadera correspondiente al año 2017 ha sido una campaña anómala para todos los sectores, debido a las condiciones meteorológicas con bajas temperaturas registradas en la última semana de marzo, importantes tormentas acaecidas en los meses de mayo, julio y agosto, la extrema sequía que viene padeciendo el campo extremeño y las olas de calor que se han sucedido a lo largo del verano, provocando todo ello cuantiosas pérdidas en las producciones agrícolas y ganaderas de Extremadura.

Precisamente debido a que producciones agropecuarias están muy expuestas a los riesgos de la naturaleza y a que el resultado económico de las explotaciones, y por tanto de la renta de los agricultores y ganaderos, está directamente relacionada con la evolución de la actividad meteorológica a lo largo de la campaña, Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura considera imprescindible continuar su trabajo para lograr el incremento de la contratación del seguro agrario, a fin de no perder la riqueza que supone la actividad agrícola y ganadera la región.

Igualmente, Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura, que es la federación que aglutina y representa a las cooperativas agrarias y ganaderas de la región, califica como imprescindible aumentar la dotación presupuestaria para fomentar el aseguramiento, sobre todos en líneas que tradicionalmente han asegurado muy poco, como puede ser el olivar y la cereza, con menos de un 10% de la superficie asegurada; la viña, con menos del 35 % de la superficie asegurada; o los seguros ganaderos para vida. Además de fomentar el aseguramiento de seguros de mayor cobertura, como son los seguros de rendimiento de cultivos de secano, la viña, olivar y cereales, así como los que protegen a los ganaderos de la mayor adversidad meteorológica que se puede sufrir como es la sequía con el seguro de compensación por falta de pastos.

Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), concretamente la serie de las variables meteorológicas recogidas desde el año 1920, Extremadura está rebasando máximos de temperaturas en los últimos años. En julio de 2016 se registró la temperatura máxima media más alta: 37,7 grados y la temperatura media más alta 28,7 grados. Igualmente, el 13 de julio de 2017 se registró la temperatura máxima absoluta más alta de la serie histórica: 45,4 grados. Además, y según los datos de las estaciones meteorológicas de la Consejería de Medio Ambiente y Rural, los termómetros superaron en algunos puntos de Extremadura los 39 grados durante más de nueve horas y media durante un día. Todo ello, sin duda, afectó a todos los cultivos, algunos de los cuales como el tomate y algunas variedades de maíz y arroz se encontraban en plena floración, mermando su producción final.

Estos episodios de temperaturas superiores a las normales, sobre todo a mediados del pasado mes de julio cuando se registraron las temperaturas más elevadas del verano, estuvieron precedidos por un invierno y una primavera cálidos. Aunque las temperaturas no superaron valores absolutos de la serie histórica, según la AEMET, el mes de abril resultó muy cálido con una temperatura media 1,9 grados superior a la normal, mientras que el mes de mayo fue extremadamente cálido, con una temperatura que superó el valor normal en 2,4 grados. Esto unido a que las precipitaciones no alcanzaron ni el 75% de los valores normales, siendo incluso inferiores al 25% en el Sureste de Extremadura, han provocado que una merma muy importante en los cultivos de secano de Extremadura así como unas pérdidas cuantiosas en las explotaciones ganaderas.

Todo ello vislumbra, tal y como se ha comprobado a lo largo de los últimos años, que el impacto del cambio climático está rompiendo con el necesario equilibrio que los agricultores y ganaderos necesitan para rentabilizar sus explotaciones.

Indemnizaciones
Para paliar estos daños, Agroseguro va a pagar en indemnizaciones casi 40 millones de euros a los agricultores y ganaderos extremeños. Sectores como el ganadero van a recibir más de 20 millones de euros por del seguro de compensación por falta de pastos, a pesar que solamente asegura un 20% de la cabaña ganadera de Extremadura. El seguro de la fruta ha recibido casi 8 millones de euros en indemnizaciones y 5,1 millones de euros recibirán los agricultores de tomate de industria. La sequía y los pedriscos han provocado daños en los cultivos herbáceos por valor de 1,8 millones de euros y de 1,05 millones de euros en las viñas.

A nivel nacional las indemnizaciones también han sido cuantiosas, con una superficie agrícola siniestrada que supera los 2 millones de hectáreas, siendo los cereales y la uva de vino los cultivos más afectados, con indemnizaciones que alcanzan los 208 y 75 millones de euros, respectivamente. Hasta el momento la siniestralidad ocurrida ha superado los 600 millones de euros.

Al analizar los cultivos extremeños, el de la cereza es uno de los más representativos e importante económicamente para el norte de Cáceres y que además ha sufrido el golpe de estas adversidades meteorológicas con más de 1,5 millones de kilos de cerezas afectados por el pedrisco en esta campaña, lo que supone pérdidas de 1,5 2 millones de euros. Posteriormente, otra tormenta de pedrisco afectó, además de a la cereza, a la ciruela del Valle del Jerte y Valle del Ambroz, el tabaco de las vegas del Río Tietar y la zona del olivar.

Precisamente en el cultivo del olivar, la ausencia de precipitaciones durante todo el año, y sobre todo en los meses de septiembre y octubre, está provocando pérdidas en el sector de la aceituna de mesa, al que se dedican 20.600 hectáreas. La falta de agua está provocando daños muy importantes e imposibilitando que la aceituna se use para verdeo, por el efecto de arrugas anormales en el fruto que hacen que el aspecto se vea alterado.

La campaña vitivinícola se ha cerrado en Extremadura con una producción de 2.140.000 hectólitros, un dato más que desastroso, porque supone un descenso del 42% respecto a la pasada campaña. Este descenso de producción vitivinícola es generalizado en España pero especialmente acusado en Extremadura, que pasa de ser la segunda región productora de vino en España a situarse esta campaña como cuarta productora.

El sector apícola ha sufrido una de las campañas más difíciles de las últimas décadas. La práctica totalidad de la cosecha de primavera se ha perdido debido fundamentalmente a cuestiones climatológicas. Tras un mes de abril sin lluvia, los apicultores tuvieron que suplementar con alimento las colmenas hasta muy avanzada la primavera, cuando lo habitual es aprovechar esa primera cosecha para repoblar la cabaña y extraer mieles claras.

La cosecha de polen también se ha visto muy mermada respecto a campañas anteriores, al igual que la de verano (mieles tipo retama, girasol, eucaliptus…), que también se han vistos reducidas debido a la ola de calor de junio, lo que además está ocasionando la muerte por asfixia de un gran número de colmenas, sobre todo aquellas que trashuman a Andalucía, por las altas temperaturas y la incapacidad de las abejas de mantener constante la temperatura interior de la colonia.

Las altas temperaturas durante los pasados meses de junio y julio provocaron problemas en algunos cultivos hortícolas que anteriormente no se habían registrado o al menos con tanta virulencia. Las altas temperaturas durante la segunda y tercera semana del mes de julio provocaron daños importantes en plantaciones de tomates, melones y pimientos. Los efectos del calor en el cultivo del tomate generaron daños importantes en las plantaciones sembradas a primeros de abril provocando pérdidas muy importantes por podredumbre apical en la zona de las Vegas Altas del Guadiana. En otros cultivos hortícolas como el melón o los pimientos, el calor provocó pérdidas muy importantes debido al asolanamiento de los frutos.

El cultivo del higo también se ha visto fuertemente afectado por la sequía y altas temperaturas, produciéndose descensos de producción superiores al 80% en algunas parcelas; del mismo modo que el cultivo de la castaña, con una bajada del 70% de la producción, debido al mal cuajado del fruto por el calor del verano.

Todo ello pone de manifiesto, en opinión de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura, la necesidad de contar con un Sistema de Seguros Agrarios capaz de paliar las pérdidas productivas que las continuas condiciones cambiantes meteorológicas provocan en las rentas de los agricultores y ganaderos. Así, la federación de cooperativas valora la mejora y el apoyo que ENESA y Junta de Extremadura han destinado al fomento de la contratación pólizas de los seguros agrarios, tanto en el aumento del presupuesto como en la aplicación de la subvención en el momento de la contratación.

No obstante, Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura también considera necesario poner en valor la fiabilidad y solvencia del Sistema de Seguros Agrarios Español, que, aún en circunstancias económicas desfavorables, constituye una garantía casi exclusiva frente a las adversidades que puede sufrir el sector agrario y ganadero.