Noticias

Las inclemencias meteorológicas ocasionan daños más de 655 millones al campo español

19-10-2018 Cooperativas Agro-alimentarias

Hasta el 30 de septiembre, la superficie agrícola siniestrada se sitúa ya en cerca de 1,3 millones de hectáreas. Pedrisco es el fenómeno climático que más indemnizaciones está acumulando este año, con una previsión que ya supera los 270 millones de euros, con especial incidencia, por su coste, en frutales. A continuación, se sitúan las heladas, la falta de cuajado y la lluvia.

Heladas, pedriscos, tormentas, desbordamiento de ríos... las principales causas de siniestro en el campo español están provocando daños cuantiosos este año. Hasta el 30 de septiembre, la superficie agrícola siniestrada es de 1.296.994 ha. y los cultivos más afectados han sido frutales, cítricos, hortalizas, fresón y frutos rojos, plátanos, caqui, uva de vino, cereales y uva de mesa, según el último informe de Agroseguro.

Los episodios más significativos han sido los siguientes.

Viento y lluvia en el litoral mediterráneo (enero-febrero-marzo)
Durante el primer trimestre del año se produjeron distintos temporales que, acompañados de fuertes vientos, provocaron daños sobre todo en la producción de cítricos, tanto en Valencia como en Murcia y Almería. Incluso un tornado en El Ejido (Almería) que provocó daños en estructuras y cultivos de invernadero. Las indemnizaciones están en torno a 13 millones de euros por declaraciones en más de 18.000 hectáreas, según fuentes de Agroseguro.

Heladas en frutales los días 23 y 24 de febrero, y los días 21 y 22 de marzo.. Afectaron principalmente a las provincias de Murcia y Valencia y en menor medida en las regiones de Aragón, Cataluña y Andalucía en marzo. Las indemnizaciones se sitúan en 26 millones de €, con siniestros en 8.342 ha.

Heladas en caqui los días 21 y 22 de marzo. La bajada de las temperaturas que tuvo lugar en Valencia durante los días 21 y 22 de marzo provocaron también daños de importancia en el cultivo de caqui. Agroseguro ha recibido declaraciones de siniestro de 4.633 ha. y el coste económico del siniestro rondaría los 11,8 millones de €.

Viento en instalaciones de fresón y frutos rojos
La profunda borrasca Emma afectó a la península causando daños sobre todo en la provincia de Huelva, en toda la zona de producción de fresa, fresón y frutos rojos. Es un seguro de alta implantación, particularmente en las estructuras de invernadero, aseguradas al 90%, y que tiene unas coberturas muy adaptadas a las necesidades del sector. Se recibieron declaraciones de siniestro de 3.263 invernaderos, y en un plazo inferior a 30 días se realizaron todos los pagos por importe de 2,5 millones de euros.

Viento en plátano de Canarias
Con el paso de la tormenta Emma los vientos provocaron los daños de mayor gravedad. Los daños en plátano se producen por la caída de plantas y la defoliación intensa a que se ven sometidas las plataneras. El aseguramiento en la producción de plátano es total (está asegurada toda la producción de las islas). Se tramitaron declaraciones de siniestro de 8.238 parcelas (2.895 ha). La indemnización, satisfecha el día 28 de junio, fue de 5,1 millones de € para esta línea.

Inundaciones por desbordamiento de los ríos Ebro, Arga y Aragón
Los daños se han concentrado en las comunidades autónomas de Navarra, La Rioja y Aragón (provincia de Zaragoza). Los principales cultivos afectados fueron los cereales y los forrajeros, como la alfalfa, y las indemnizaciones se aproximan a los 8 millones de euros.

Falta de cuajado en frutales
Las condiciones climatológicas que tuvieron lugar durante la floración no fueron buenas para la fecundación de los frutales, especialmente en los de floración temprana y extratemprana, lo que causó un siniestro importante de falta de cuajado. Las tasaciones evidenciaron un siniestro extremo en Extremadura, con daños muy elevados en ciruela. También daños importantes en Murcia y en Navarra. Se ha reclamado siniestro en 16.145 ha; la indemnización final será de 39 millones de euros.

Heladas en uva de vinificación
Principalmente durante el mes de mayo y afectaron a Castilla-La Mancha y Castilla y León, y en menor medida a la Rioja Alta, Navarra y la C. Valenciana. Se han recibido declaraciones de siniestro de 36.963 ha (50% en Castillla-La Mancha y 40% en Castilla y León). A la espera de la posible recuperación, que se valorará en la tasación definitiva, está prevista una indemnización de 22,9 millones de euros.

Pedriscos reiterados
Desde el inicio de la primavera, tanto en marzo como en abril se repitieron las tormentas acompañadas de pedrisco, causando daños a numerosas producciones agrícolas. Pero a lo largo del mes de mayo se produjo tal reiteración de fenómenos tormentosos (tan solo en dos días del mes no se registró ningún pedrisco en España) que la situación meteorológica pudo calificarse de claramente anormal. Los pedriscos continuaron en el mes de junio, especialmente en su primera decena, agravando los daños en numerosas zonas y producciones agrícolas. Los más importantes se concentraron en Extremadura, Castilla-La Mancha y la región de Murcia, aunque también son cuantiosos en Cataluña, Castilla y León y Aragón.

Además de los frutales, se vieron afectados cultivos de cereales, uva de vinificación, cítricos, hortalizas y otros leñosos. La situación agravó en el mes de julio con numerosas tormentas de extraordinaria intensidad, como la que afectó al caqui en Valencia o las que se repitieron en Castilla y León, Navarra y La Rioja. En agosto y septiembre continuó la misma tónica, con el paso de continuas bolsas de aire frío que produjeron fuertes tormentas en muchas ocasiones acompañadas de pedrisco.

El resultado de semejante actividad tormentosa es que la práctica totalidad de la península está afectada con mayor o menor intensidad y extensión. Hasta la fecha, se han recibido declaraciones de siniestro de 662.205 ha, y la estimación de indemnizaciones totales es superior a los 270 millones de euros.

Lluvia en ajo
Las lluvias han producido dos tipos de daños: de un lado, dada la intensidad de las precipitaciones, los ajos han absorbido gran cantidad de agua, lo que ha ocasionado su pudrición antes de ser arrancados; y de otro lado, sobre todo en los ajos ya arrancados y en fase de oreo, el efecto principal de las lluvias es la pérdida de las capas protectoras (camisas), que pierden su aptitud con la consiguiente pérdida de calidad del producto, lo que hace inviable su comercialización.

El porcentaje de superficie siniestrada sobre el total contratado alcanza el 65%, lo que demuestra la excepcionalidad del siniestro. El capital asegurado por hectárea en ajo es elevado, en el entorno de los 12.000€/ha, por lo que, dada la importancia del sinistro, las indemnizaciones son cuantiosas. La tasación reflejó daños muy altos por lluvia en Castilla-La Mancha (60%). Considerando, además, los siniestros en Andalucía (alrededor de 1.500 ha), y también algunos en Castilla y León y Extremadura, la indemnización se sitúa en el entorno de los 36 millones de euros.

Cultivos Herbáceos
Las lluvias han sido muy beneficiosas para el desarrollo de los cereales de invierno. Los mayores daños han sido consecuencia de riesgos cubiertos a nivel de parcela, como pedrisco, fauna e inundación, y tan solo encontramos siniestros a nivel de explotación por falta de rendimiento (sequía) en zonas muy concretas de la geografía. Para el conjunto de los riesgos y de cultivos herbáceos extensivos, se han recibido reclamaciones de 895.000 ha, de las que 682.436 se han visto afectadas por riesgos que se cubren por parcela y 212.564 por riesgos por explotación (falta de rendimiento).

La acumulación de siniestros de pedrisco exigió, para una correcta atención a los asegurados, el refuerzo pericial en las zonas más afectadas para tasar antes de la recolección.
De acuerdo con los daños que se vienen obteniendo en las tasaciones, se estima una indemnización para el conjunto de los cultivos herbáceos de 76,83 millones de euros.

Cooperativas Agro-alimentarias de España recuerda a los agricultores y ganaderos la conveniencia de contar con un seguro agrario para sus explotaciones, ante las extremas y muy variables condiciones meteorológicas que se están produciendo y sus perjudiciales efectos para sus producciones. Actualmente, el seguro agrario es el mejor instrumento para proteger los diferentes tipos de explotaciones y no jugarse el futuro.