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Luis Planas: El sistema de Seguros Agrarios Combinados se ha convertido en un pilar fundamental de la política agraria española

22-05-2019 Cooperativas Agro-alimentarias

En el marco del 40 Aniversario de la Ley de Seguros Agrarios Combinados. El presidente de MAPFRE hizo referencia a la necesidad de defender el entorno rural, aportar soluciones a “la España vaciada”, contribuir a su transformación y modernidad y acelerar la digitalización, imprescindible para fijar población y dar viabilidad a los proyectos. El presidente de Agroseguro, Ignacio Machetti, destacó que “la clave del éxito del sistema español de seguros agrarios está en la estructura de cooperación público-privada, instaurada por la Ley de 1978”. Fundacion MAPFRE presenta una guía para minimizar los riesgos que afectan a las empresas del sector primario, que emplea a 750.000 personas.

Fundación MAPFRE celebró ayer 21 de mayo, en su sede de Madrid, un acto para conmemorar el 40 aniversario de la Ley de Seguros Agrarios Combinados, una norma que permitía, por primera vez, proteger al agricultor de las consecuencias derivadas de los acontecimientos catastróficos y que en la actualidad está considerada como una de las mejores y más eficientes del mundo.

El acto contó con la participación de Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación; Antonio Huertas, presidente de MAPFRE; Jaime Lamo de Espinosa, ex ministro de Agricultura y Pesca e impulsor de la Ley de Seguros Agrarios Combinados en 1978; e Ignacio Machetti, presidente de Agroseguro.

“El Sistema de Seguros Agrarios Combinados se ha convertido en un pilar fundamental de la política agraria española”. Así lo manifestó el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones, Luis Planas, quien destacó el relevante papel que desempeña el sistema de seguros para el mantenimiento de la renta de los agricultores, ganaderos y acuicultores. Para el ministro, el modelo español de seguros agrarios ha sabido evolucionar durante sus 40 años y se ha ido adaptando a las necesidades de los productores, a través de los sucesivos planes anuales. Esta capacidad de adaptación se debe a los cuatro elementos que lo caracterizan: la cooperación, el reaseguro público, su adaptación progresiva y su régimen participativo y democrático.

El sistema de seguros agrarios ha evolucionado de forma positiva esto últimos años, que ha pasado de tener 5 líneas de seguro en el primer plan de 1980 a las 44 líneas actuales y que recogen prácticamente todas las producciones agrícolas y acuícolas españolas. Planas puso en valor el carácter participativo-democrático del seguro, que ha dotado al modelo de gran dinamismo al permitir a los representantes del sector agrario y a las aseguradoras adaptar las líneas de seguro a la realidad productiva de las explotaciones.

También se refirió a la eficacia del sistema, que ha logrado que las indemnizaciones sean percibidas en los primeros 35 días tras finalizar la valoración de los daños, lo que contribuye a garantizar la solvencia financiera de las explotaciones aseguradas.

Alto grado de confianza
El ministro reiteró que los seguros agrarios suscitan un alto grado de confianza en el sector. En 2018 unos 380.000 agricultores, ganaderos y acuicultores suscribieran alrededor de 420.000 pólizas, con un capital asegurado de más de 14.000 millones de euros, cantidad ocho veces mayor que el capital asegurado en 1983, alcanzando máximos históricos.

Mientras, las indemnizaciones alcanzaron en los años 2017 y 2018 (caracterizados por una extraordinaria siniestralidad por sequías, heladas, tormentas e inundaciones) más de 700 millones de euros anuales, que consiguieron paliar los daños en los distintos sectores, con una subvención pública del 41%.

El ministro ha mostrado el firme compromiso del Gobierno con esta política nacional. De cara al futuro, considera necesario intensificar el esfuerzo de contratación en determinados sectores estratégicos, como el olivar y el ovino-caprino. También se debe valorar la incorporación de nuevos riesgos, como el de la sequía hidrológica. Y para mejorar la implantación del seguro, será fundamental continuar con las labores de divulgación y concienciación del Seguro Agrario.

En esta misma línea se pronunció Antonio Huertas, presidente de MAPFRE, quien resaltó que “hay pocas leyes tan relevantes que hayan aguantado tan bien el paso del tiempo”. El presidente de MAPFRE hizo referencia a que dicha ley “sigue siendo un marco legal estable que permite el desarrollo de un sector, que continua siendo de primer nivel y que hace que estas empresas agrícolas y ganaderas sean esenciales para la cadena alimentaria”. En este sentido, también señaló la importancia de “reivindicar el éxito de una decisión tomada hace 40 años y que hoy es más importante que nunca para afrontar el grave problema de despoblación rural de nuestro país, una actividad, indicó, que hay que proteger por el bien de nuestra economía, cohesión y desarrollo social”.

También hizo hincapié en la importancia del seguro, “uno de los instrumentos sociales más potentes que tenemos” y se refirió al importante papel que en este sentido desempeñan las Administraciones Públicas, el Consorcio de Compensación de Seguros, Agroseguro, los mediadores y las compañías aseguradoras, “que hemos sido capaces de desarrollar una estructura que hace posible el mantenimiento del campo español en situaciones de catástrofes climatológicas”, así como los agricultores y ganaderos, empresarios del medio rural y empresas de acuicultura, quienes a su juicio tienen mayor “mérito”, ya que “creen en todo lo que el seguro les aporta y le otorgan cada año su confianza”.

Digitalización del Seguro Agrario
El presidente de MAPFRE, primera aseguradora en el ámbito rural español con unos ingresos por primas superiores a los 1.500 millones de euros, se refirió, además, a los retos del sector, que “pasan por incrementar los actuales niveles de aseguramiento, adaptar los productos actuales a los efectos del calentamiento global y del cambio climático, digitalizar todos los procesos, desde la contratación a la tasación de los daños, y mejorar la eficacia en la relación con los clientes asegurados”. Indicó, además, la necesidad de seguir promoviendo la “preservación natural del entorno rural”, contribuir a “crear valor de futuro”, para así impulsar su “transformación y modernidad”, y “acelerar desde todas las instituciones la digitalización, imprescindible para fijar población y dar viabilidad a los proyectos”.

Cambio Climático
Ignacio Machetti, presidente de Agroseguro, subrayó que “las situaciones provocadas por acontecimientos climáticos excepcionales de variada índole suponen un reto difícil en la actualidad”. Indicó que “un sistema de seguros agrarios como el actual es, sin duda, la mejor alternativa a las ayudas ad hoc, con innumerables ventajas, tanto para las Administraciones Públicas, a las que les permite presupuestar el coste, al tiempo que reducirlo, como para los productores, que gozan de una garantía contractual y que no dependen de las disponibilidades presupuestarias, que, además, solo se activan ante daños catastróficos”.

Guía para gestionar y minimizar los riesgos
Fundación MAPFRE presentó la Guía para proteger la Empresa Agropecuaria en España, con la que la entidad, que periódicamente elabora diferentes informes para acercar los seguros a la sociedad, proporciona información sencilla y clara sobre los posibles riesgos que pueden incidir en la explotación agropecuaria. También, para ayudar a las empresas del sector agrícola y ganadero a realizar una adecuada gestión de los mismos y plantear posibles alternativas y soluciones para minorarlos o transferirlos a un tercero.

En este sentido, la publicación pone de manifiesto que gracias al seguro agrario combinado, las cosechas y los animales están adecuadamente protegidos de las inclemencias climatológicas, los accidentes y las enfermedades. También informa acerca de los riesgos que asumen y cómo lo hacen las empresas del primer sector industrial del país, con unas ventas que representan el 20,5% del conjunto industrial; qué aspectos deben considerarse en su contratación y gestión; y cómo debe actuarse cuando se produce una sequía o un granizo.

Destaca, además, un decálogo que incluye al final, donde se indica la importancia que tiene para estas empresas el hecho de analizar costes, mercados y mejoras productivas, clave para la gestión de sus riesgos; plantear la posibilidad de traspasarlos a un tercero a cambio de un coste asumible, especialmente cuando no se puedan controlar todos los riesgos; solicitar el asesoramiento de un profesional en la gestión de esta clase de riesgos; tener en cuenta que la explotación evoluciona, y que es necesario actualizar el programa de gestión de riesgos; y que en caso de siniestro, hay que poner todos los medios para mitigar sus consecuencias y comunicarlo a la aseguradora para que ponga en marcha todos los mecanismos recogidos en el contrato de seguro.

La guía está disponible de forma gratuita en www.fundacionmapfre.org