Reportajes

Las Jornadas sobre Internacionalización animan a los cooperativistas a realizar procesos de integración para enfrentarse a mercados más globales

23-11-2005 Cooperativas Agro-alimentarias

CCAE organizó las Jornadas “Las Cooperativas ante el Mercado Global”, con el fin de aportar a las cooperativas españolas información útil para enfrentarse en los próximos años a mercados cada vez más competitivos y globales y empezar a plantear estrategias empresariales adecuadas a estos cambios. “Vender para seguir produciendo” fue uno de los lemas más repetidos en las ponencias, que reunieron a grandes cooperativas líderes a nivel europeo como ejemplo de posibles caminos a seguir.

La Confederación de Cooperativas Agrarias de España organizó los días 22 y 23 de noviembre en Madrid unas Jornadas sobre Internacionalización, bajo el título “Las Cooperativas ante el Mercado Global”, que concentraron a numerosos cooperativistas de todo el territorio nacional y a destacados expertos del sector agroalimentario y cooperativo español y de la UE en torno a un programa de contenidos que todos calificaron como muy interesante e instructivo. El objeto era animar a las cooperativas españolas a llevar a cabo estrategias más ambiciosas de comercialización, internacionalización y exploración de nuevos mercados y, al mismo tiempo, utilizar el evento como foro de encuentro e intercambio de experiencias entre las propias cooperativas.

Durante la inauguración, la directora general de Industria Agroalimentaria del MAPA, María Echevarría, destacó tres claves que, en su opinión, determinarán el éxito de las cooperativas a la hora de competir en los mercados del futuro: la innovación, una dimensión empresarial adecuada y salir al mercado exterior. “La innovación permitirá abrir nuevos nichos de mercado, pero esto sólo se puede conseguir desarrollando una amplia cultura de I+D+I en las propias cooperativas”. En cuanto a la segunda clave, Echevarría resaltó que “ganar dimensión puede favorecer la competitividad y mejorar las negociaciones con los proveedores”, mientras que la internacionalización de las cooperativas debe ser ya una realidad porque aún se está a tiempo de conseguir márgenes de crecimiento en este terreno. “Cada vez nuestro mercado está más abierto a productos del exterior, pero nosotros también podemos acceder a más mercados exteriores” y, en este sentido, subrayó que el Ministerio de Agricultura apoyará y potenciará todo tipo de iniciativas encaminadas a conseguir la internacionalización de las cooperativas españolas y su acceso a los mercados externos. “Quiero animar a las cooperativas a prepararse para organizarse y desde el MAPA confiamos en sus posibilidades”, concluyó.

Dos buenos ejemplos

Tras la inauguración, los asistentes tuvieron la oportunidad de escuchar las explicaciones de cómo dos grandes cooperativas europeas, la holandesa The Greenery -primera cooperativa europea en comercialización de frutas y hortalizas- y la francesa Agrial-Florette -otra cooperativa europea líder en varios sectores, principalmente en el de frutas y hortalizas frescas y ensaladas de IV Gama-, han conseguido hoy estar en estas posiciones y las estrategias que han llevado a cabo.

Hans Van Es, directivo de The Greenery y presidente del sector de frutas y hortalizas del COPA-COGECA, centró su ponencia en explicar la clave del éxito de The Greenery. Esta cooperativa contaba hace 10 años con 9.000 socios productores y hoy tiene 1.700, debido a una agresiva concentración derivada de las consecuencias del mercado. “Ahora tenemos menos productores y más asalariados (2.000 actualmente) y nuestro mercado doméstico es el mercado europeo”, dijo Van Es. The Greenery ha basado su estrategia en vender el 80% de su volumen de comercialización a unos 20 grandes clientes de toda Europa, mientras que sus productos proceden no sólo de Holanda sino de 59 países más. Pero la clave de Greenery está en la logística, ofrecer todos los productos que demandan los grandes distribuidores europeos, vengan de donde vengan, y repartirlos por toda Europa en las mejores condiciones y en el menor espacio de tiempo posible.


Por su parte, Philippe Connefroy explicó el caso de la cooperativa gala Agrial, que comenzó siendo un pequeño grupo de cooperativas de Normandía a principios del siglo XX y hoy es un gran grupo empresarial que opera a través de sus filiales en puestos destacados en los sectores hortofrutícola, lácteo y cárnico, cereales, sidra, piensos, IV gama, etc. y una cadena de 150 tiendas de suministros, con productores asociados no sólo de Normandía, sino también de otras zonas de Francia o España (Andalucía). “Hemos conseguido desarrollar nuestras actividades creando una marca y extendiendo nuestra producción a los 12 meses del año, buscando socios en otras zonas productoras. Con Florette, por ejemplo, el problema es la cercanía a los consumidores, ofreciendo verduras muy frescas listas para el consumo y adaptándonos a los gustos de cada país”, explicó. El desarrollo de Florette en España vino de la mano de la fusión con la empresa Vega Mayor en 1991. “Si no nos hubiéramos extendido a otras zonas, no habríamos llegado a los mercados en los que estamos hoy y seríamos un productor local sin presencia en el mercado”, añadió Connefroy, quien concluyó aconsejando a los cooperativistas españoles a que “no hay que limitarse a un territorio, porque nuestro territorio es todo el planeta”.

Tanto la experiencia de The Greenery como la de Agrial despertaron gran interés y admiración entre los representantes cooperativos españoles. A continuación, Sergio Nasi, presidente de la cooperativa italiana Progeo y presidente de la Confederación de Cooperativas de Italia, disertó sobre el ejemplo de tres grupos cooperativos de este país (Progeo, Granlatte-Granarolo y Granterre), que han conseguido un alto grado de integración y una posición destacada en el mercado.


Posteriormente, Francisco Contreras, director de marketing del grupo de distribución Edeka (principal cadena de supermercados en Alemania), habló a los asistente a las jornadas sobre las tendencias y comportamientos de los consumidores y la distribución en el mercado germano, uno de los principales destinos a nivel europeo de la exportaciones agroalimentarias españolas. Contreras subrayó el sostenido crecimiento de los discount no sólo en Alemania sino también en otros países europeos, situación a la que hay que enfrentarse en los próximos años, “aunque cada vez el crecimiento es menor porque el consumidor pide cada vez mayor calidad y servicio”, estrategia en la que se ha basado Edeka.

Un aspecto de la ponencia de Contreras llamó especialmente la atención de los cooperativistas españolas y fue que el consumidor alemán no distingue ni conoce las marcas asociadas a Denominaciones de Origen o IGPs, idea que también se puede extender a los consumidores de otros mercados europeos. Por ello, animó a los productores españoles a crear marcas de garantía más generales o ligadas a territorios más amplios, como los “productos de España”, por ejemplo.


Experiencias nacionales

La jornada del día 22 acabó con la celebración de tres meses redondas en las que punteras cooperativas españolas debatieron sus propias experiencias, estrategias y problemas, en torno a tres áreas temáticas: materias primas y productos poco diferenciados, productos frescos y productos transformados.

Sobre materias primas, Juan Sala de la cooperativa Agroebro-Aquitania y Josep Erra de la cooperativa Plana de Vic explicaron la trayectoria de ambas cooperativas en torno a estrategias para captar mayor valor añadido, en muchos casos a base de ampliar y diversificar sus actividades.

En torno a productos frescos, representantes de las cooperativas Caval, Oviaragón y Actel debatieron también sobre cómo captar mayor valor añadido que repercutirá en los socios cooperativistas. Francisco Marcén, gerente de Oviaragón, explicó la política de la cooperativa, que gira en torno a la innovación de nuevos productos más atractivos, cómodos y prácticos tanto para los consumidores como para el canal de restauración, con una clara apuesta en proyectos de I+D+i y siempre dentro de la garantía de calidad avalada por la IGP Ternasco de Aragón.

Por su parte, José Luis Trilla de la cooperativa Actel explicó el funcionamiento del grupo cooperativo catalán, con importante presencia en varios sectores como los zumos concentrados, forrajes, fertilizantes, cereales y, especialmente, frutas. Trilla también resaltó la política innovadora del grupo, que está llevando a cabo proyectos de investigación con el IRTA y con una empresa neocelandesa para el desarrollo de nuevas variedades. Además, recientemente ha lanzado Mama Fruta, porciones individuales de fruta pelada, cortada y envasada en IV Gama, en el que tienen puestas especiales perspectivas de crecimiento en el mercado interior.

Manuel García, director de la cooperativa Caval, analizó las tendencias del consumidor actual y cómo Caval está adaptando sus productos en esta dirección para conseguir valor añadido; tendencias que pasan por “la decisión de comer de frigorífico”, es decir, porciones individuales, refrigerados, congelados, salsas y sopas, etc.

Por otro lado, Ferrán Huguet, director general de la cooperativa Unió Agraria de Reus, analizó la peculiar situación de esta cooperativa que, aunque trabaja en varios sectores (vino, aceite y suministros), es líder nacional en la comercialización de frutos secos, sector que se ha visto afectado en los últimos años por continuas reducciones de cosecha y han tenido que salir de nuestras fronteras para buscar producción y seguir manteniendo a sus clientes. Unió Agraria exporta su producción de frutos secos, muy específica para usos concretos, a grandes empresas de todo el mundo, como la multinacional Nestlé. Así, la cooperativa ha impulsado la creación de una cooperativa en Georgia y otra en Azerbaiyán cuya producción comercializa Unió Agraria. “Al principio servíamos a otros transformadores, ahora intentamos transformar nosotros. En los últimos años no han crecido mucho los volúmenes, pero sí los valores añadidos”, especificó Huguet.

Distribución y cooperativismo

El director general de Desarrollo Rural del MAPA, Francisco Amarillo, presente durante la jornada, concluyó la primera parte del programa de ese día haciendo una reflexión acerca de cómo ha cambiado la sociedad y las cooperativas con ella en los últimos tiempos, hasta tal punto en que es difícil saber qué camino tomar y quiénes son nuestros aliados. “No cabe duda de que hay que avanzar hacia la integración y la intercooperación para conseguir la dimensión adecuada. Pero el problema de la distribución, que afecta a todo el sector agroalimentario, ¿no es abordable desde el movimiento cooperativo?”. En este sentido, Amarillo lanzó a los asistentes la pregunta de por qué las cooperativas no entran en el sector de la distribución.

Durante la jornada del día siguiente, las ponencias desarrolladas giraron en torno a varios temas: las negociaciones en la OMC, las tendencias de las cooperativas agrarias en la UE, el consumo y la distribución en España, y la exportación agroalimentaria española. El programa comenzó con las ponencias de Carmen Fuentes, del MAPA, que analizó minuciosamente las tendencias del consumo y la distribución en España; y la de Jaime Palafox, director del departamento internacional de FIAB (Federación de Industrias de la Alimentación y Bebidas), que disertó sobre las características generales de la exportación agroalimentaria española, que está creciendo en los últimos ejercicios.

Por su parte, Eduardo Baamonde, en calidad de presidente de la Confederación de Cooperativas Agrarias de la UE (COGECA), explicó durante su ponencia las tendencias de las cooperativas europeas. Tendencias muy dispares en la que unos cuantos países como Dinamarca y Holanda, están a la cabeza de Europa en concentración, facturación, asalariados y cuotas de mercado, etc. y otros, como España, se encuentran en muchos aspectos en los últimos lugares de la lista. Baamonde incidió en que las cooperativas europeas y, concretamente, las españolas deben hacer frente a una serie de retos y desafíos en poco tiempo: concentración del mercado, incrementar la eficiencia y calidad de vida de los socios, aprovechar los fondos de la PAC para realizar inversiones, fomentar la investigación y el desarrollo, mejorar la logística y conseguir mayor dimensión y crecimiento, entre otros.

El límite: la PAC

Alfredo Bonet, secretario general de Comercio Exterior, explicó a los asistentes las distintas fases y el momento en el que nos encontramos en cuanto a las negociaciones comerciales y liberalización de mercados en el marco de la OMC. Se comprometió públicamente a apoyar las principales producciones españolas para que sean consideradas “productos sensibles” y se mostró de acuerdo con Eduardo Baamonde en el sentido de que es preferible que no haya acuerdo en Hong Kong a que haya un mal acuerdo.

Bonet subrayó que la propuesta actual de la Unión Europa es la más realista de las que hay sobre la mesa y espera que la próxima cumbre de Hong Kong sea un éxito. “La reforma de la PAC y el cambio de las ayudas a desacopladas nos da bastante margen de maniobra. Nuestra postura es el límite de la reforma de la PAC”.

Durante la clausura, el subsecretario del MAPA, Santiago Menéndez de Luarca, felicitó a CCAE por unas Jornadas como éstas “y en un momento como éste, complejo, en el que confluyen muchos factores y es necesaria una política comercial”. “El mercado es fundamental para el mantenimiento del sistema, pero tampoco vale que el mercado lo pueda todo, también hay que tener en cuenta un tipo de agricultura que mantenga el paisaje, la cultura... Tenemos que saber explotar lo que cada uno tiene, y ése es el mundo global. Las cooperativas españolas tienen mucho que ofrecer al mercado global y no podemos estar todo el día lamentándonos”, añadió.

Aprovechando la presencia de Alfredo Bonet (secretario general de Comercio Exterior del Ministerio de Industria), Menéndez de Luarca señaló que espera que no se hagan concesiones en las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que afecten a futuras reformas de la política agraria común.

Por su parte, Ricardo Martín, presidente de CCAE, destacó durante la clausura de las Jornadas la intención de la Confederación de Cooperativas de reforzar la vertiente empresarial agroalimentaria de las cooperativas, agradeciendo al Ministerio de Agricultura su apoyo. “A lo largo de las intervenciones hemos tenido la ocasión de confirmar que ya no existen mercados domésticos, sino globales, cada día más abiertos y cada vez más concentrados, lo que va a ocasionar una dura pugna entre un número cada vez más reducido de proveedores. Ello va a exigir a las cooperativas una estructura empresarial capaz de suministrar de forma integral las necesidades de la distribución”.
El presidente de CCAE volvió a insistir en la necesidad de llevar a cabo procesos de integración, para conseguir una dimensión adecuada, y de internacionalización, mirando siempre hacia el mercado; “las cooperativas no deben limitarse a su ámbito territorial”, añadió. “Tenemos que vender para seguir produciendo”.

Según los cooperativistas participantes, las jornadas han aportado una valiosa información a la hora fijar estrategias empresariales de cara al futuro y, sobre todo, han animado y concienciado a las cooperativas españolas a llevar a cabo procesos de integración e intercooperación entre ellas, aspecto éste imprescindible en los próximos años para mantenerse en mercados cada vez más abiertos y globalizados. "Si en otros países de Europa lo han conseguido, nosotros también podemos hacerlo, aunque el tiempo corre en nuestra contra, tenemos que ser rápidos", ha destacado Eduardo Baamonde, director general de CCAE.