Reportajes

El COPA-COGECA espera un acuerdo justo y equilibrado en las negociaciones sobre agricultura

13-12-2005 COPA-COGECA

HACIA UN ACUERDO JUSTO Y EQUILIBRADO EN LA OMC

Los socios comerciales deben ahora igualar la oferta sustancial de la UE. La UE no puede ir más allá.

El COPA y la COGECA consideran que es muy importante establecer un marco fiable y estable de reglas que rijan el comercio mundial y esperan que se concluya lo antes posible un acuerdo justo en la OMC.
La Unión europea ha manifestado su compromiso de alcanzar un acuerdo al presentar recortes muy importantes de su apoyo a la agricultura:
- Un recorte de su apoyo interno del 70%
- La eliminación completa y progresiva de las subvenciones a la exportación
- Una disminución de sus aranceles en un 46%
con tal de que las demás partes en la negociación coloquen el listón tan alto como ella.

Hasta la fecha, nuestros socios comerciales no han igualado la oferta de la UE, ni han atendido las demandas europeas. Se han limitado a responder, exigiéndole cada vez más a la UE.
La oferta de la UE ya planteará enormes dificultades a los agricultores europeos y sus cooperativas. Es imposible que la UE pueda ir más allá de su oferta actual, sin poner en peligro la supervivencia de los 11 millones de explotaciones y el futuro de la agricultura familiar en Europa.
Los ciudadanos de Europa quieren que en agricultura, se respeten algunas de las normas más altas en el mundo en términos de seguridad alimentaria, trazabilidad, protección del medio ambiente y bienestar animal.
El cumplimiento de estas normas implica costes que otros productores, a escala mundial, no tienen que asumir y coloca, por tanto, las explotaciones europeas en una situación de seria desventaja comparativa en términos de competencia.
Además, la mayor parte de las explotaciones en la UE son explotaciones familiares a pequeña escala que desempeñan un papel vital en la vertebración económica y social de las zonas rurales en Europa. El futuro de este tipo de agricultura está siendo cuestionado por la agricultura a muy gran escala y las inversiones multinacionales típicas de los grandes países exportadores del mundo.
Los países en vías de desarrollo comparten preocupaciones similares, en concreto en términos de seguridad de su abastecimiento alimentario y la protección de sus numerosas comunidades rurales.
Estas consideraciones no comerciales deben tenerse debidamente en cuenta en las negociaciones sobre agricultura de la OMC.
Por este motivo, nunca se podrá tratar la agricultura de la misma manera que cualquier otro sector económico en la OMC.
La respuesta se encuentra en un comercio justo en agricultura y no en un comercio libre.

Apoyo interno

Los países desarrollados deben aceptar una mayor disciplina de las ayudas que falsean los intercambios

La UE ha presentado una oferta muy sustanciosa de reducción de su apoyo interno en un 70%. A cambio, es preciso que se reconozcan como ayudas que se asemejan a las ayudas de la caja verde, las ayudas desvinculadas de la producción, concebidas expresamente para cumplir con los requisitos de la OMC de no perturbar los intercambios, y también es preciso que la oferta de nuestros socios comerciales esté a la altura de la oferta de la UE. Dicha oferta deberá incluir:
- disciplinas claras sobre cualquier nueva medida de la caja azul para impedir que sigan abonándose en los niveles actuales, ayudas a los precios cuyo efecto es altamente perturbador tales como los pagos contracíclicos de EE.UU. Por ejemplo, debería cristalizarse la diferencia de precio que existe entre los precios vinculados a una ayuda para relacionar este desfase de precios a un porcentaje de la diferencia del precio de base y
- una reducción del 80% del apoyo de minimis de todos los países desarrollados (tanto el apoyo vinculado a un producto como el que no lo está) del 5% del valor de la producción que se permite en la actualidad.

Subvenciones a la exportación

Los socios comerciales deben primero alcanzar un acuerdo sobre un trato paralelo de todas las formas de subvención a la exportación.

La UE ha puesto sobre la mesa la eliminación total y progresiva de sus subvenciones a la exportación con tal de que exista un trato totalmente paralelo de todos los tipos de ayuda a la exportación tales como los créditos a la exportación, la ayuda alimentaria y las empresas comerciales de estado y que se consiga un resultado aceptable en términos de acceso al mercado y de apoyo interno.
Hasta ahora nuestros socios comerciales no lograron igualar la oferta de la UE.
Se deberán eliminar de manera equivalente:
- los créditos a la exportación, las garantías de crédito a la exportación y los
programas de seguro
- las prácticas de las empresas comerciales de estado que alteran el comercio tales como la práctica de la taquilla única, el uso exclusivo de las cuotas preferenciales de acceso al mercado y el uso de mecanismos financieros preferenciales directos e indirectos.
Se deberán introducir unas disciplinas que aseguren un uso de la ayuda alimentaria exclusivamente por motivos humanitarios y no como mecanismo de eliminación de excedentes.

Paralelismo completo con periodo de eliminación progresiva para asegurar la estabilidad de los mercados.

No puede entablarse ningún debate sobre la fecha final de eliminación de las subvenciones a la exportación de la UE hasta que nuestros socios comerciales no se hayan comprometido plenamente a aplicar un trato paralelo a las demás formas de subvenciones a la exportación mediante el establecimiento de reglas detalladas.
El periodo de eliminación progresiva deberá ser lo suficientemente largo y flexible para garantizar que no se socaven los mercados respectivos de los productos de la UE. También deberá preverse la flexibilidad a lo largo del periodo para cerciorarse de que fluctuaciones a corto plazo de precios, volúmenes y tipos de cambio no desestabilicen el mercado interno o el mercado mundial. Habrá que incluir por tanto una cláusula que permita que haya un “reporte” de un año para otro y que permita diferenciar el ritmo de las reducciones cuantitativas de las restricciones presupuestarias.

Acceso al mercado

La UE es ya el mayor importador de productos agrarios del mundo y el mercado más abierto a los países en desarrollo:
- La EU recibe más importaciones agrarias de los PMA que el resto de los países desarrollados del mundo juntos – la UE recibe el 70% de las exportaciones agrarias de los PMA mientras que Estados Unidos sólo recibe el 17% de ellas.
- Desde 2001, la UE ha ofrecido acceso libre de contingente y aranceles a un total de 50 países menos avanzados del mundo.
- Casi todas las importaciones agrarias de los 80 países ACP (África, Caribe y
Pacífico) entran en la UE, libres de aranceles o con aranceles reducidos.
- Un 85% de las exportaciones agrarias de África tiene como destino la UE.

La meta de la apertura de los mercados perseguida por la OMC debe dejar
explotaciones familiares viables en Europa.

La UE ya ha ofrecido demasiado. No puede ni debe ir más allá.
Las reducciones de aranceles deberán permitir que haya flexibilidad por producto de manera a tener en cuenta las preocupaciones específicas y las características.
Se debe otorgar que un mínimo del 8% de las líneas arancelarias se traten como productos sensibles. Cada país deberá poder seleccionar sus propios productos sensibles y poder tratarlos de manera adecuada para que sea un tratamiento especial significativo.
La cláusula especial de salvaguardia en agricultura (CSS) ha de mantenerse.
Los socios de la OMC deberán tener la posibilidad de seguir aplicando derechos non ad valorem en el sector agrario, por ej. Derechos específicos.

Todos los países desarrollados deberían prever un acceso libre de contingente y de aranceles a todos los países menos desarrollados tal y como quedaron definidos en las Naciones Unidas.

Mediante la iniciativa “Todo menos las armas”, la UE se ha convertido en líder en términos de apertura de los mercados de los países desarrollados a los países más pobres. Ahora les toca a otros países desarrollados y países en desarrollo avanzados hacer lo mismo para que esta ronda sea una auténtica ronda a favor del desarrollo. Esperamos que aquellos países presenten unos compromisos firmes de facilitar acceso en los mismos términos que la UE antes de una fecha determinada.


Indicaciones geográficas y etiquetado

La protección de las indicaciones de origen ha de reforzarse y se debe poner fin a la competencia desleal.

La protección de las indicaciones geográficas es esencial si los consumidores quieren estar correctamente informados de la calidad de los productos que compran y los productores han de obtener una remuneración justa por las características específicas que ofrecen y que están vinculadas a su región, por ej. El vino de Oporto o el queso Roquefort de Europa, el
café Antigua de Guatemala, el té Darjeeling de la India o el jarabe de arce de Canadá.
Hoy en día, estas indicaciones geográficas no están adecuadamente protegidas. Debe haber:
- Una solución rápida a este problema inmediato mediante el establecimiento de una lista de indicaciones geográficas actualmente utilizadas de forma abusiva y que se asegure su protección multilateral.
- Una solución a largo plazo mediante la introducción de un procedimiento específico de notificación y registro que otorgue una protección general a las indicaciones geográficas tanto en el mercado interno como en los mercados de los demás miembros de la OMC. El acuerdo de Doha de establecer un registro para los vinos y los alcoholes dentro de un marco jurídicamente vinculante constituía un primer paso en esta dirección. Ahora hace falta extender rápidamente este sistema a otros productos agrícolas.

El resultado de la negociación de la OMC debe también garantizar que la UE pueda aplicar sistemas de control y etiquetado eficaces.


Países en vías de desarrollo

Se necesitan reglas claras de la OMC para poder determinar qué países pueden beneficiarse de un trato especial y diferenciado.

De tratarse diferentemente los países en desarrollo, deben ser “verdaderos” países “en desarrollo” desde el punto de vista agrario. La OMC debería establecer una definición clara y objetiva del “país en desarrollo” tal y como lo hicieron las Naciones Unidas cuando definieron los países menos avanzados. Sería totalmente inaceptable para la UE que grandes exportadores agrarios que son competitivos en este sector pudiesen quedarse libres de compromisos. Semejante definición permitiría que los países desarrollados
estuviesen más dispuestos a conceder un trato especial y diferenciado.

Los países en desarrollo más pobres deben poder desarrollar sus mercados agrícolas internos.

El libre comercio en agricultura no permite la coexistencia de distintos tipos de agricultura, y puede resultar, en concreto, muy perjudicial para los países en desarrollo. Los países en desarrollo tienen otras prioridades, en especial, la seguridad de su abastecimiento alimentario y la protección de sus numerosas comunidades rurales. Estos objetivos sólo se podrán alcanzar si los países en desarrollo tienen la posibilidad de desarrollar su mercado agrario interno y tienen derecho a hacerlo.
Los agricultores europeos respaldan la demanda de los países en desarrollo de poder aplicar de manera más flexible la cláusula especial de salvaguardia y proteger sus mercados de las importaciones que puedan socavar sus precios.

Calendario – cláusula de paz

Es esencial que el acuerdo final incluya una cláusula de paz que se aplicaría a lo largo del periodo de aplicación de los nuevos compromisos. No se debería entablar ninguna nueva negociación sobre agricultura mientras no se haya podido valorar plenamente el impacto sobre la agricultura, de la actual ronda de negociaciones.