Reportajes

El socio debe ser consciente de que la cooperativa es la mejor solución para su alfalfa

14-12-2012 Cooperativas Agro-alimentarias

José Enrique Cuartero. Nuevo Presidente del Consejo Sectorial de Forrajes de Cooperativas Agro-alimentarias de España

1. Accede a la presidencia de un sector con un gran potencial de crecimiento. ¿Cuál es su visión?
Creo que el sector si lo miramos gráficamente está en el punto más alto que hasta ahora se había conocido. Los precios, la demanda externa, la aparición de nuevos mercados como China, el Sur de Africa, etc, pero debemos de buscar una estrategia comercial y productiva a futuro que dé estabilidad al sector para evitar un punto de inflexión negativo y que haga que controlemos nosotros al sector y no que el sector nos controle a nosotros.

2. El 25% de la producción de alfalfa se concentra en cooperativas, ¿qué pasos deben darse para que se incremente ese porcentaje?
El socio debe ser consciente de que la cooperativa es la mejor solución para su alfalfa en todos los sentidos. Debe saber que cuando se termina una campaña, el posible beneficio retorna sobre él, algo que en la empresa privada no tiene porqué ser así, además forma parte de la industria y de sus inversiones estratégicas, algo que también le diferencia de la industria privada.

3. ¿Por qué crees que hay más industrias privadas que cooperativas cuando es un cultivo muy ligado a las zonas productoras?
Quizás la gran inversión que hay que realizar al principio frenó la iniciativa de muchas cooperativas en su día, mientras que las privadas sí que lo hicieron, acompañado de una buena trayectoria en el sector, han ido creciendo no sólo como tamaño de fábrica sino como propietarias de tierras que alimentan sus propias fábricas.
En este tipo de fábricas es muy importante contar con gran cantidad de kilos para diluir los enormes gastos fijos que se tienen.

4. El desarrollo de la industria no cooperativa ha sido notable año tras año. ¿Qué deben hacer las cooperativas para ser más competitivas ante estos grupos?
Debemos de pensar que la empresa privada produce el mismo producto y que en el mercado competimos con el mismo producto final. Por lo tanto, analizando el diagrama de flujo del deshidratado, debemos optimizar cada uno de nuestros puntos. Empezando por la materia prima. Hoy por hoy gran parte del éxito de un forraje deshidratado de calidad y de bajos costes de producción, pasa por recibir una materia prima de semejante calidad.
Con una materia prima mala no podemos conseguir un producto final bueno y de poco coste. En la medida que la materia prima sea buena, el producto final será más competitivo y el valor añadido obtenido se verá repercutido en el productor. El gasto energético también va a jugar un papel muy importante y ante la ausencia de ayudas a la industria, el margen de error es mínimo. Empecemos por traer una mercancía en buenas condiciones y todo lo demás será posible.

5. La exportación en este sector ha tenido una evolución muy importante. ¿Considera que la exportación va a continuar siendo indispensable en el futuro? ¿Las cooperativas han sabido situarse en el exterior?
La exportación, hoy por hoy, es el único circuito que hace viable este sector. Las pacas, en concreto, son el producto que por excelencia se exporta, aunque ya se empieza a demandar también granulado por parte de oriente. De no ser por esta exportación la situación se invertiría, habiendo una gran cantidad oferta de este producto para una demanda nacional escasísima.
Las cooperativas nos hemos situado en el exterior al igual que las empresas privadas, pero mi consejo para las cooperativas es que se agrupen a la hora de comercializar para concentrar la oferta y conseguir comercializar grandes volúmenes y cerrar grandes contratos.
Existen ya “agrupaciones” para comercializar forrajes como es el caso de Iberalfa, que liberan a las cooperativas asociadas de un trabajo comercial a nivel internacional que para muchas cooperativas tendría un gran coste de personal.
Se deben de buscar nuevos mercados, pero ojo, sin descuidar la necesidad nacional que, por pequeña que sea, sigue existiendo y no hay que abandonar. Debemos ser capaces de vender nuestro producto y no de que “nos compren de manera desordenada”. Defender el sector conlleva estructurarlo empezando por los agricultores, las calidades, y concentrar nuestra oferta. Y esto en definitiva son 3 pilares básicos en el buen funcionamiento de una cooperativa.

6. Hay dos tipos de productos elaborados, las balas deshidratadas y el granulado, ¿por qué esa diferencia? ¿cuál de los dos tiene más futuro?
Son dos productos diferentes en base a la necesidad del ganadero. El granulado es utilizado como complemento de piensos, se puede vender a granel, pero también puede llegar a los pequeños ganaderos en forma de saco o big bag. Es un formato más acorde al ganado ovino, caprino, y para cunicultores.
La alfalfa en paca se vende más a ganaderos que demandan un formato rico en proteína pero también en fibra. Hoy por hoy es lo más exportable a países de oriente para alimentación de vacuno de leche.
Los costes de producción de pacas son más bajos que los del granulado. El futuro pasará por seguir demandando pacas, pero está naciendo una nueva demanda de producto granulado en el que se pueden incluir no solo derivados de forraje, sino otros subproductos mezclados, lo cual resulta un producto más barato para el ganadero aunque menos rico nutritivamente hablando. El consumidor tendrá que valorar más que nunca la relación calidad/precio.

7. La alfalfa es un producto destinado a la alimentación animal y utiliza agua al ser de regadío ¿qué ventajas tiene para un agricultor la alfalfa frente a otro cultivo de regadío como el maíz?
El maíz está teniendo actualmente un gran protagonismo por sus precios. Es un cultivo con grandes costes de producción que, hoy por hoy, se cubre a los precios de mercado que tiene, pero la alfalfa tiene la ventaja de que durante 4 ó 5 años, el suelo no tiene coste de acondicionamiento. Creo que la nueva PAC debería contemplar esta ventaja agroambiental, por el hecho de que la alfalfa mejora la estructura del suelo, aporta carbono y además sintetiza nitrógeno como leguminosa.

8. Por otro lado, el agua es un bien escaso y puede llegar a ser un problema en determinados momentos…
La optimización de los regadíos está siendo cada vez más vigilada. Creo que nos tenemos que mentalizar que el futuro de una agricultura rentable pasará por una optimización de los recursos naturales, entre ellos el agua. Debemos saber más que nunca cuándo regar y cuánto regar. Además está demostrado que no por regar más obtienes mayor cosecha, sino que regando en el momento óptimo la cantidad de agua necesaria en ese momento, es cuando aseguras una mejor rendimiento de la planta.

9. Por último, en ocasiones se critica que es un sector que recibe importantes ayudas y que además se han mantenido a las industrias, ¿cuál es el motivo de su mantenimiento?
La alfalfa ha sido un engranaje vital para la economía de muchas zonas de España. Las deshidratadoras han generado mucho trabajo. Por otro lado, la alfalfa está vinculada a una gran inversión de maquinaria, lo que a su vez ha generado grandes ingresos en empresas de maquinaria y de mantenimiento. Existen suelos de cultivo que no son capaces de criar otras cosechas de manera rentable y en cambio se adaptan forrajes como la festuca.
Una forma de ordenar este sector, históricamente, han sido las deshidratadoras, de hecho, con ellas es cuando de manera exponencial más ha crecido el cultivo de forrajes y no mediante los almacenamientos privados. No podemos criticar que la industria haya recibido una ayuda. Para que yo gane como productor, en el siguiente eslabón de la cadena, también deberá de ganar la industria. Yo me preguntaría más bien: ¿serán capaces las industrias españolas de soportar los precios que demanda el productor sin que éstas reciban a partir de ahora ninguna ayuda, especialmente si el precio de la alfalfa baja o si la demanda bajase por el hecho de que algunos de nuestros mayores clientes ya empiezan a tener fábricas propias en España? Esperemos por el bien de todos los que estamos implicados en los forrajes, que sí.


José Enrique Cuartero es Ingeniero Técnico Superior en Industrias Alimentarias. Tiene 36 años y una especializada trayectoria en la industria agroalimentaria en puestos de responsabilidad. Actualmente es gerente y propietario en la SAT Hortaleza y Agroservicios Cartero S.L., empresas familiares dedicadas al cultivo de cereales, hortícolas y servicios de siembra directa y recolección de cereales. Recientemente ha sido elegido presidente de las cooperativas de forrajes en Cooperativas Agro-alimentarias de España.