Reportajes

2014, un año para reaccionar

08-01-2015 Cooperativas Agro-alimentarias

Desde el punto de vista de los sectores productivos españoles, 2014 ha sido un año que, de alguna manera, ha sentado las bases para mirar la situación agraria con otros ojos, que ha obligado a reaccionar y a ser conscientes de que hay que ponerse manos a la obra sin demora. La difícil situación económica, las crisis de consumo en la mayoría de los sectores agroalimentarios, la cada vez menor ayuda pública unida a la incertidumbre de la nueva PAC y su aplicación en 2015, todo ello mezclado con problemas repentinos, generados por una coyuntura concreta, como el veto ruso, y otros más generales derivados del escenario globalizado y supercompetitivo en el que estamos inmersos, ha dado como resultado un cóctel difícil de digerir que ha obligado al sector agrario, en general, y a las cooperativas en particular, a buscar válvulas de escape.

Estas alternativas las podemos agrupar en dos bloques principales: la exportación y la agrupación de la producción a través de la integración cooperativa. Así, hablamos de importantes incrementos en las exportaciones de productos emblemáticos de nuestra agricultura, como el vino, el aceite de oliva, la carne de ovino o la de conejo. A la vez, también hemos asistido a un despegue mayor en los procesos de integración entre cooperativas, el más sonado el del grupo Dcoop (antigua Hojiblanca) y Baco, que esperamos que continúe y se acentúe en los próximos meses al abrigo de la nueva Ley de Integración Cooperativa.

Matizar, no obstante, que tanto un mayor esfuerzo en exportación como en integración empresarial, han supuesto para las cooperativas dos maneras distintas de enfocar los problemas con miras al futuro, pero a su vez, estas dos estrategias están estrechamente relacionadas, ya que en la mayoría de los casos, no es posible realizar un esfuerzo inversor que permita afrontar con éxito procesos de exportación, de innovación, de mejora de la competitividad, etc. sin la suficiente dimensión empresarial... por lo que estamos hablando, en definitiva, de dos caminos que van de la mano.

Buen año ha sido 2014 para sectores como el aceite de oliva, la leche de vacuno, ovino y caprino, el porcino (sobre todo en el primer semestre); otras producciones se han mantenido en circunstancias similares a campañas anteriores, mientras que para otros sectores, sobre todo el hortofrutícola, el ejercicio ha sido tan negativo que será recordado durante mucho tiempo como el del "veto ruso", al menos mientras no se consiga abrir otras vías de exportación, tarea costosa y que no se consigue de la noche a la mañana.

Vino, hora de actuar
El año 2014 ha sido un año muy importante para el sector vitivinícola a pesar de los importantes problemas que hubo en el mercado. La producción record de la vendimia 2013 con 53,6 MHls., de vino más mosto, lastró el mercado vitivinícola durante todo 2014, de tal manera que, tras 2 campañas con precios al alza como fueron la 2011/12 y 2012/13, en la campaña 2013/14 hemos asistido a una fuerte bajada de precios. Así, los vinos tintos sin indicación geográfica han pasado de 4,7€/hgdo. a 2,8€/hgdo. (bajada del 40%), y los blancos de 4,5€/hgdo. a 2,1€/hgdo (bajada del 53%). Es decir, hemos vuelto a precios de las campañas 2009/10 y 2010/11. La campaña 2014/15 se ha iniciado con una cierta estabilidad a este bajo nivel de precios.

Este comportamiento de los precios puso muy nerviosos a los productores que no veían el final de la bajada continuada de precios. Ante esta situación el Ministerio de Agricultura, tras diversos debates con el sector, publicó un Real Decreto de desarrollo de la normativa comunitaria con el fin de fijar los requisitos y el contenido de una norma de comercialización para regular la oferta que pudiera mejorar la situación de mercado. Esta norma de carácter general, que sirve para campañas sucesivas, se plasmó para la campaña 2013/14 en la obligación de entrega por parte de productores de vino sin indicación geográfica a destilación para alcohol con fines industriales o energéticos, sin recibir por ello ningún tipo de subvención. Todo ello quedaba supeditado a las existencias de vino que hubiese a 31 de julio. Este hecho supuso una activación del mercado, ya que muchos operadores prefirieron vender vino a bajo precio que llevarlo a una destilación a muy bajo precio. Así los últimos meses de campaña hubo muchas operaciones, especialmente de exportación, que tuvo como consecuencia que las existencias finales de campaña quedasen en 33,3 MHls, cifra que se consideró suficientemente baja como para no aplicar ninguna medida.

Tras estos hechos, al sector le quedó claro que la nueva OCM vitivinícola no va a utilizar subvenciones para eliminar excedentes de vino vía destilación, tal como ocurría antes de la reforma de la OCM y que es el propio sector quien tiene que buscar, vía comercialización, una salida a todos los productos que elabora.

Este hecho fue fundamental para que el sector acelerase los trámites para constituir una Organización Interprofesional del sector vitivinícola, que fuese un foro de debate interno sobre las medidas estructurales que se requieren para mejorar la competitividad y la comercialización, y poder hacer frente a nuevas situaciones de crisis. Así tras intensos debates dentro del sector, el 30 de junio de 2014 se acordó constituir la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE). Los socios fundadores de la Interprofesional han sido Cooperativas Agro-alimentarias de España, ASAJA, COAG, UPA y FEV.

La Interprofesional, consciente de la necesidad de frenar el descenso continuado del consumo de vino en nuestro país, y siendo uno de sus objetivos prioritarios reactivar el consumo nacional, acordó iniciar los trabajos para poner en marcha una campaña de promoción de consumo de vino, y empezar a dar los primeros pasos para diseñar una extensión de norma que permita financiarla. Asimismo, entre sus primeras actuaciones trabajará para promover estudios y proyectos de I+D+i que permitan mejorar la competitividad del sector, así como las rentas de los viticultores.

Aceite de Oliva, una campaña de récords
Para el sector del Aceite de Oliva la campaña 2013/14 la podemos considerar muy positiva. Ha sido un año de records: Record de producción con 1.781.400t, record de exportaciones con 1.102.900t y record de salidas al mercado (mercado interior + exportaciones) con 1.639.300t.

Los precios en origen, que comenzaron a un buen nivel, por encima de 2,15 €/kg para el Virgen, sufrieron un descenso continuado, ante una previsión de cosecha elevada, hasta los 1,80 €/kg para pasar a un periodo de estabilidad (enero a mayo) fecha a partir de la cual remontaron, ante la previsión de cosecha corta, de unas 800.000t, para finalizar la campaña en torno a 2,50 €/kg para la categoría Virgen. El precio medio de toda la campaña, para el conjunto de categorías, se situó en torno a 2,10 €/kg.

Esta circunstancia de cosecha record y precios en origen más altos de los acostumbrados en campañas con cosecha alta, ha supuesto que el valor de lo comercializado en origen sea también record económico, situándose por encima de los 3.350 millones de euros. Por tanto, la podemos calificar de una buena campaña.

Por otra parte destacar, a nivel empresarial, que la Cooperativa DCOOP, líder mundial en producción, abandonó el proyecto de liderar la empresa DEOLEO y ha iniciado nuevos proyectos empresariales en solitario. Se han seguido dando pasos importantes en el proceso de integración cooperativo aunque de manera más lenta de lo deseable, buscando una mejor estructuración del sector productor. Esperamos que la aplicación de la Ley de Integración Cooperativa suponga un aldabonazo a los procesos de integración tan necesarios.

En el marco legislativo, tras la aprobación en 2013 de la nueva PAC, este año ha sido un año de debates en torno a cómo se va a aplicar. Así en cuanto a las ayudas del pago único, el debate se ha centrado en que la superficie de olivar mantenga su potencial de ayudas. Especial foco de interés para el sector han sido los debates en torno a la figura de las Organizaciones de Productores (OPs) y el papel que podrán desempeñar como agentes reguladores del mercado.

Destacar por último que en el mes de diciembre entró en vigor nueva normativa de etiquetado que confiamos sirva para mejorar la información que recibe el consumidor.

Frutas y Hortalizas, el cierre de Rusia
Sin duda, la nota característica del sector hortofrutícola en 2014 ha sido el veto impuesto por Rusia a las frutas y hortalizas europeas. Un duro golpe que el sector español y europeo no ha podido encajar, tras años de inversiones y actuaciones para abrirse un hueco en el mercado ruso. Según Cirilo Arnandis, presidente sectorial de Cooperativas Agro-alimentarias, el problema ruso ha perjudicado y está perjudicando aún muy gravemente el precio de los productos hortofrutícolas. "Un problema provocado por decisiones políticas que no deberían perjudicar al sector, pero cuya realidad es muy distinta. La lista de productos para retirada escasamente cubre los gastos, llegó tarde y ha sido insuficiente, por lo que no ha tenido efecto".

Los productos más perjudicados por la caída de precios provocada por el veto ruso, fueron las frutas de verano pero la tendencia marcada ha contagiado al resto de productos, y actualmente "los cítricos tienen los precios por los suelos y es un problema que se va a alargar porque la situación política es commplicada", añade Arnandis.

Cereales, una cosecha escasa
2014 se ha caracterizado en cereales por tener una cosecha, que aunque ha estado en los valores medios de los últimos 19 años, ha defraudado debido a que los 19 millones de tn. suponían 5 millones menos que en la campaña anterior, mientras que en el resto del mundo las cosechas han sido de récord.

En cuanto a los precios, 2014 ha tenido tres etapas: Una, a medidas de mayo, con subidas de precios; de mediados de mayo hasta octubre, con fuertes caídas; y de octubre a finales de año, recuperando las caídas y situandose a niveles de principios de año.

GANADERIA

- Vacuno de Leche, la incertidumbre se adueña del ejercicio
En general, mejor 2014 que 2013. Ha aumentado tanto la producción como la facturación, con mejores precios medios pagados al ganadero, lo cual ha permitido que las operaciones de las cooperativas con los socios hayan aumentado. También ha mejorado la capacidad de financiación, que aún no se da en el ganadero.

En 2014 las incertidumbres han sido uno de los problemas más importantes. Incertidumbre sobre si habría multa o no, sobre el futuro sin cuotas, sobre la nueva PAC... Esto ha hecho que haya sido difícil abordar cambios necesarios en las cooperativas (mejorar infraestructura, I+D+i (especialmente en temas de nutrición), procesos de integración, etc.) Y que estos cambios, también necesarios en casa del ganadero, hayan sido casi imposibles de abordar. Esto supone un reto importante para 2015.

En los aspectos negativos, no se consolida el papel de las OPs lácteas como instrumento de negociación contractual, así como los contratos lácteos tampoco cumplen su función de mejorar las relaciones entre productores y suministradores evitando la volatilidad de los precios. Esto redunda en que la asimetría en la cadena de valor se consolide, con una distribución más concentrada, con una reducción de márgenes, en su lucha por incrementar el volumen de ventas con la leche como producto reclamo. La distribución sostiene los precios al consumidor tensionados a la baja, con la consecuente pérdida de benéficos de los actores que intervienen en la cadena, especialmente perjudicando al productor primario.

En este contexto, el consumo no despega y se centra en marcas de distribución, lo cual perjudica a las cooperativas que transforman y se centran en productos de valor añadido, como quesos de calidad.

- Ovino de carne, las cooperativas salen fuera
En el sector del ovino podemos decir que las producciones han sido estables, aunque el riesgo de disminución de censos como consecuencia de la pérdida de rentabilidad y de la aplicación de la futura PAC es un peligro que está al acecho. Los resultados económicos para las cooperativas también pueden ser similares, aunque se ha producido más pienso y se han vendido más animales, pero se ha ganado menos, por la difícil situación financiera del ganadero. En general, bajada de los precios de la carne y de la piel.

La coyuntura de los últimos años, y también de 2014, ha afectado de forma negativa ya que ha bajado mucho el consumo interno de carne de cordero y eso ha provocado que haya que buscar nuevos mercados , lo cual es costoso y requiere una fuerte inversión económica. Sin las exportaciones la situación del sector sería catastrófica.

Los problemas más importantes hn sido los nuevos casos de lengua azul, las restricciones a los movimientos que conlleva y la bajad de precios medios cobrados por los ganaderos. No obstante en el sector cooperativo no hay impagos, algo muy frecuente este año fuera del ámbito cooperativo. También hay que resaltar a favor de las cooperativas que el mercado de exportación, en su mayoría, está pilotado por cooperativas.

Además, las cooperativas están intentando mejorar su gestión, a base de integraciones, y también como consecuencia de los años en los que las materias primas tuvieran subidas espectaculares, se han iniciado en este sector líneas de trabajo para desarrollar productos para la alimentación animal basados en subproductos, así como un mejor conocimiento de la comida disponible en la explotación. Todo ello con la idea de gastar el menor pienso compuesto. Esta tendencia en temas de I+D+i en nutrición es un aspecto extrapolable a todas las cooperativas ganaderas, que fabriquen pienso o no.

- Ovino y Caprino de Leche, recuperación
El año 2014 ha sido un año de recuperación, gracias a los mejores precios de la leche y también, aunque no tanto, a la bajada de los costes de alimentación. El tema de las mejoras en líneas de innovación en materia de alimentación así como la mejora de la eficacia, es un reto para la Coopertiva y una necesidad para el ganadero.

Se ha producido un incremento de la producción, también un aumento positivo de las exportaciones de leche (en forma de queso) que tensiona los precios al alza, e influencia negativa del incremento de las importaciones de corderos tipo lechal que limita los ingresos por venta de carne al ganadero. Como en otros sectores las cooperativas han mejorado su capacidad financiera, no así los ganaderos.

En los aspectos negativos, no se consolida el papel de las OPs lácteas como instrumento de negociación contractual, y los contratos lácteos siguen sin mejorar las relaciones entre productores y suministradores evitando la volatilidad de los precios. La integración cooperativa es una necesidad que se ve en plano teórico, pero que no se materializa, al contrario que está sucediendo en el ovino de carne.

Hay que reseñar que la crisis económica está haciendo que la incorporación de jóvenes (siempre hijos de antiguos ganaderos jubilados) se ha haya incrementado, aprovechándose las instalaciones ya existentes. Esta situación se ha producido especialmente en el ovino de leche.


- Apicultura, preocupación por la caída de la producción
A nivel productivo los resultados han sido menores que en 2013, aproximadamente un 15-20% menor en lo que respecta a la producción de miel. Cada día es más preocupante la disminución de la producción y los problemas sanitarios (CCD, agro tóxicos, varroa….). Sin embargo, a nivel económico los resultados son mejores que en la anterior campaña, fundamentalmente debido al incremento del precio del producto en un 35-40%. Aunque es cierto que los precios de la distribución se han incrementado, la dependencia de ésta no es tan grande como en otros sectores, y al mismo tiempo también se ha producido un aumento de la competencia. En líneas generales, el sector apícola en cuanto a producciones y precios del producto se refiere, es poco dependiente de la coyuntura económica general al disponer de un nicho de mercado reducido y propio.

Los niveles de importaciones-exportaciones se han mantenido similares a campañas anteriores, con una balanza muy equilibrada de las mismas, teniendo en cuenta que el incremento del precio de la miel ha sido de un 35-40%, no podemos considerar que hayan tenido un impacto negativo en nuestras cooperativas.

La crisis del conjunto de la sociedad con los actuales precios de la miel y la escasa producción, han hecho que muchos pequeños operadores apícolas no hayan podido hacer frente a la adquisición de materia prima para su posterior comercialización, lo que ha redundado en una mayor concentración, en 2014, de estos productos en cooperativas, con lo que su poder de negociación se ha incrementado. Así, el sector ya se encuentra lo suficientemente dimensionado para hacer frente a la globalización, a pesar de lo cual sería interesante dar el paso en la integración supra-autonómica para seguir ganando dimensión.

- Sector cunícola, un año de estabilidad y exportación
La estabilidad del sector en materia de rentabilidad ha sido la nota generalizada. Sí había precios bajos de la carne y de las materias primas en el primer semestre del año, pero la subida de la piel ha hecho que se equilibre la situación. La mejora de la rentabilidad en materia de nutrición es uno de los retos por abordar en un sector donde no se ven alternativas a corto plazo para la alimentación del ganado.

La presión de la distribución ha sido más dura que en años pasados y la exportación ha sido una válvula de escape, que ha permitido sobrevivir a las cooperativas, en particular, y al conjunto del sector en general, al reducir la oferta. La integración supra-autónica para abordar algunas actuaciones en las que se necesita dimensión es la asignatura pendiente.

- Porcino, un año positivo amargado al final
2014 ha sido en líneas generales positivo, por la bajada de los precios de las materias primas, mejora de la eficacia en materia nutricional y acompañado de unos buenos precios en la venta de la carne de cerdo. Tambien ha mejorado la capacidad financiera de las cooperativas.

El músculo de las cooperativas en materia de producción, su ámbito geográfico mayor y la mejora en la eficacia productiva, ha sido una de las claves para aguantar la durísima crisis que este sector ha tenido en la última década. Además, en los últimos meses de 2014, el cierre del mercado ruso ha supuesto un duro revés para este sector. Así, la integración cooperativa para poder salir al exterior, se plantea como un reto y una necesidad que en 2014 no se ha logrado.

- Sector vacuno de carne, aumento de la producción
Año de recuperación, especialmente en el último semestre: Incremento de las producciones y aumento del peso de la producción corporativizada. En lo negativo, año de incertidumbre por la reforma de la PAC y de inicio de movimientos para una integración cooperativa en este sector.