Reportajes

Daniel Rosario: La Comisión es plenamente consciente de la sensibilidad del sector agrícola de la UE

19-07-2016 Cooperativas Agro-alimentarias

Daniel Rosario, portavoz de la Comisión Europea en temas de Comercio, ha accedido a responder nuestras preguntas sobre las cuestiones más candentes que se discuten en estos momentos en Bruselas: acuerdos internacionales con terceros países, el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, TTIP, y cómo todos ellos pueden afectar al sector agroalimentario. Esta entrevista complementa la participación de Miguel Ceballos, jefe adjunto del Gabinete de la comisaria de Comercio de la UE, Cecilia Malmström, en la Asamblea de Cooperativas Agro-alimentarias de España el pasado 26 de mayo en Madrid.

1. ¿Pueden los acuerdos internacionales poner en peligro el modelo de producción de la UE y el sistema de protección basado en Indicaciones Geográficas Protegidas?
Actualmente la UE es el primer exportador e importador mundial de productos agroalimentarios. Mientras que el potencial de crecimiento de la demanda en el mercado agroalimentario en la UE es limitado, la demanda global está en pleno crecimiento, debido principalmente a un incremento de la población mundial y a la diversificación de las dietas basadas en productos animales y procesados. Actualmente la UE cuenta con unos 60 acuerdos comerciales, que otorgan acceso preferencial a los exportadores comunitarios a un mercado global en crecimiento.

Uno de los ejemplos es el acuerdo UE-Corea del Sur en vigor desde 2011. El sector agroalimentario es uno de los principales beneficiarios de este acuerdo, que ha aumentado un 38% sus exportaciones. El acuerdo también cubre un alto nivel de protección para muchas de las Indicaciones Geográficas de la UE, incluyendo 41 productos españoles tales como el vino, espirituosos y otros alimentos como el aceite de oliva, el queso o el jamón.

Nuestros acuerdos comerciales tratan continuamente de extender a todos los mercados la protección que han disfrutado las Indicaciones Geográficas en la UE durante más de dos décadas. Un ejemplo es el acuerdo comercial que se está negociando con los EEUU, donde existen productos que pueden venderse con una denominación de la UE sin que sean producidos en dicha región. Esto supone un fraude a los consumidores en los EEUU e implica una pérdida para los productores de la UE. Por ello los negociadores de la UE están trabajando duro para asegurarse de que denominaciones tradicionales españolas como el el Queso Manchego, Vino de Málaga o el Jamón de Huelva sean protegidos en los EEUU.

Los actuales tratados firmados por la UE han protegido el modelo de producción comunitario. En las actuales negociaciones mantenemos el mismo principio que en el pasado, las importaciones hacia la UE deben respetar las estrictas reglas comunitarias sobre seguridad alimentaria, eliminando el riesgo de invasión de productos baratos. Cuando una liberalización total en un producto pone en peligro a un sector de la UE se negocian cuotas de importación.

2. En relación al TTIP y el sector agroalimentario. ¿Cuál es la visión de la Comisión Europea en relación a los intereses o sectores ofensivos y defensivos en la negociación, y cuáles son las líneas rojas?

La UE cuenta con muchos intereses ofensivos en la agricultura. Contamos con un superávit comercial de unos 8.000 millones de € anuales, resultado principalmente de las exportaciones de productos con un alto valor añadido, tales como el vino y los espirituosos, que constituyen el 40% de las exportaciones de los productos agroalimentarios de la UE a los EEUU. El principal mercado de exportación de la UE sigue siendo los EEUU, pero algunos productos alimentarios, incluyendo varios quesos, productos lácteos, manzanas y peras, deben afrontar importantes barreras no comerciales, limitando su acceso.

Otros productos están sujetos a unos aranceles de entrada muy elevados. Por ejemplo, hace 10 años el 95% de las importaciones de alcachofa y pimientos en conserva provenían de España. Actualmente solamente es el 25%. Hoy los envíos españoles deben soportar un arancel de un 15%, mientras que otros países pueden exportar a los EEUU sin ningún tipo de arancel. Un acuerdo de libre comercio con los EEUU podría permitir a los productos españoles competir bajo las mismas condiciones y poder recuperar parte del mercado perdido.

Nuestro mandato de negociación por parte de los Gobiernos de la UE incluye unas líneas rojas muy claras. La Comisión es plenamente consciente de la sensibilidad del sector agrícola de la UE, como es el caso de los productos cárnicos. En nuestro acuerdo con Canadá, se seguirán manteniendo restricciones cuantitativas. Bajo el TTIP no cambiaremos la manera de regular la seguridad alimentaria, incluyendo a los OMG o nuestra prohibición de comercializar carne de ternera tratada con hormonas.

3. ¿Existe alguna posibilidad de conseguir un acuerdo sobre el TTIP antes de finales de 2016?
La UE se ha comprometido a llegar lo más lejos posible en la negociación con la administración Obama, en la medida en que ambas partes estén preparadas para alcanzar un acuerdo ambicioso y equilibrado en todas las áreas de la negociación. El contenido es más importante que la velocidad a la hora de conseguir un acuerdo.

4. UE-MERCOSUR. Existe preocupación en los sectores ganaderos sobre este acuerdo, ¿es consciente la Comisión Europea de la sensibilidad de otros sectores mediterráneos en esta negociación tales como el zumo de naranja o el ajo?
La Comisión ha tenido en cuenta los límites sobre la capacidad de absorción del mercado europeo de nuevas importaciones de carne de vacuno en la oferta enviada a Mercorsur. Tenemos en cuenta todos los elementos relevantes tales como los precios, la demanda, los costes de producción, la evolución de los mercados de la UE, la limitada capacidad de absorción de los cortes de alto valor, importaciones actuales de los países del Mercosur...

Debemos también recordar el interés que representa Mercosur para nuestra industria, servicios y sector público. La UE también cuenta con intereses ofensivos en un número de sectores y mercados en Mercosur, tales como el lácteo, aceite de oliva, vinos y espirituosos.

Al final de la negociación, confiamos alcanzar un acuerdo amplio, equilibrado y ambicioso que tenga en cuenta los intereses ofensivos y defensivos, así como un gran beneficio económico para ambas partes.

5. ¿Existe algún estudio de impacto sobre los resultados de las negociaciones en los sectores agrícolas?
Las negociaciones comerciales de la UE siempre se hacen sobre la base de estudios de evaluación de impacto cuidadosamente elaborados. Para las negociaciones con el Mercosur, la Comisión preparó un estudio de impacto de sostenibilidad. Pero como fue realizado en 2009 se está considerando la posibilidad de actualizarlo teniendo en cuenta las actuales circunstancias. En 2011 la Comisión dirigió y publicó tres estudios de impacto sobre la base de varios escenarios en relación a los tratados de libre comercio con Mercosur.
Actualmente la Comisión está elaborando un estudio de impacto acumulativo sobre los efectos económicos en la agricultura de la UE respecto al conjunto de negociaciones que se están desarrollando actualmente. El resultado del mismo se espera para Otoño de 2016.