Reportajes

Los cítricos europeos, de nuevo amenazados

09-09-2016 Cooperativas Agro-alimentarias

Por Cirilo Arnandis. Presidente del Consejo sectorial de Frutas y Hortalizas de Cooperativas Agro-alimentarias de España

El próximo 13 de septiembre de 2016 el Parlamento Europeo debe ratificar el acuerdo de Asociación Económica de la UE con la Comunidad de Estados de África del Sur, cuyo objetivo es favorecer las condiciones de acceso, más allá de los acuerdos bilaterales ya existentes. Este acuerdo, que persigue el propósito de ayudar al desarrollo y crecimiento de países de África del sur, supone una amenaza para los cítricos europeos, un sector que viene padeciendo en los últimos años grandes dificultades para garantizar la rentabilidad de sus producciones.

Con este acuerdo se ampliarán e intensificarán, hasta final de noviembre, las importaciones de naranjas desde Sudáfrica a la UE libre de aranceles, coincidiendo esta circunstancia además con las primeras semanas de campaña, lo que provocará una sobreoferta en el mercado y dificultará la rentabilidad de las producciones europeas.

Si esta decisión es apoyada por los europarlamentarios y posteriormente por el Consejo, supondrá un nuevo varapalo para el sector citrícola europeo. La Comisión no ha realizado un estudio de impacto sobre las consecuencias de este tipo de concesiones, ni cómo compensará al sector citrícola. El mercado europeo está saturado debido al veto ruso a las importaciones de la UE, y con la ampliación de entrada de cítricos -en 2015 entraron más de 400.000 toneladas de naranjas sudafricanas- esta situación empeorará sin duda, provocando un grave desequilibrio.

Más allá de las consideraciones económicas, este tipo de acuerdos deberían quedar condicionados a que el país beneficiario, en este caso Sudáfrica, garantice el control de la sanidad de sus producciones. Así se evitaría poner en riesgo además de la economía de las explotaciones europeas, la salud de sus plantaciones. Recientemente la EFSA, autoridad europea de seguridad alimentaria, reiteró el riesgo que siguen entrañando las importaciones citrícolas desde Sudáfrica, dado que este país no ha atajado sus problemas derivados –entre otros- de la plaga del black spot (mancha negra). A pesar de lo cual, y como denunciamos en su día, desgraciadamente, la UE ha reaccionado flexibilizando las condiciones de control fitosanitario en frontera de los cítricos procedentes de Sudáfrica.

Estas decisiones, lejos de ayudar al sector, ponen en peligro la seguridad de 600.000 hectáreas de plantaciones citrícolas europeas y todo lo que depende de ellas, en términos medioambientales, de empleo, de economía agraria y de la industria asociada y de actividad exportadora.

Por todo ello esperamos que los europarlamentarios muestren su rechazo rotundo al acuerdo y que se posicionen del lado de los productores europeos.