Reportajes

Cooperativa de Benaguasil, innovar para llegar más lejos

12-04-2017 Cooperativas Agro-alimentarias

La Cooperativa de Benaguasil ha desarrollado en los últimos años varios proyectos para alargar la vida útil de la fruta, que es preparada y envasada en prácticos formatos que están consiguiendo un notable éxito en el mercado, superando las expectativas de la propia cooperativa.

La Cooperativa Rural San Vicente Ferrer de Benaguasil (Valencia) fue una de las candidatas más valoradas en la pasada edición de los Premios de Cooperativas Agro-alimentarias de España, en la categoría de Innovación. Y es que la innovación se ha convertido en una de las estrategias principales de la cooperativa valenciana en los últimos años, con el fin de obtener un mayor valor añadido a los productos hortofrutícolas y alcanzar nuevos nichos de mercado.

La Cooperativa de Benaguasil, que se fundó en el año 1944, es una cooperativa que se dedica a la producción y comercialización hortofrutícola y ofrece también otro tipo de servicios para los socios como asesoramiento técnico, trabajos para la mejora de los cultivos, venta de suministros y carburantes o contratación de seguros. Tiene un total de 23 empleados fijos, 185 empleados fijos discontinuos y 51 eventuales. Su cifra de negocio supera los 16,7 millones de euros.

El 80% de su facturación procede de la producción de cítricos, aunque es una cooperativa diversificada que también tiene fruta de pepita, sandía, hortalizas (coliflor, pimientos, tomate, alcachofa) y transformados de 4ª gama. Todo ello avalado con los más exigentes parámetros de calidad como GlobalGap, BRC e IFS.

Destacar también que la cooperativa está muy implicada en alcanzar una mayor igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, llevando a cabo iniciativas que fomenten una mayor participación de la mujer en el ámbito de la cooperativa, formación sobre empoderamiento de la mujer… De hecho, en las últimas elecciones del año pasado, dos mujeres entraron a formar parte de su Consejo Rector. Del total de socios –unos 800- el 15% son mujeres y el 26% son menores de 40 años.

Cubrir las necesidades del consumidor actual
Desde hace cinco años, la cooperativa viene desarrollando varios proyectos de innovación que le permitan encontrar nuevas formas de consumo de frutas que se adapten a las necesidades del consumidor actual.

El consumo de fruta en la Unión Europea está descendiendo en los últimos años debido al cambio de estilo de vida en los hogares y hábitos de consumo, acentuado por la falta de “inmediatez” y “comodidad” a la hora de comer una o varias piezas de fruta.

Ante esta situación, la Cooperativa de Benaguasil se planteó transformar la fruta para poder luchar contra estos inconvenientes, creando un snack atractivo y sano. “Los niños y especialmente los pequeños, jamás se pelan la fruta ellos solos, por ello, si la fruta está pelada, cortada y en un envase adecuado, el consumo es inmediato, eliminando a la vez la “suciedad” del proceso y minimizando las posibilidades de mancha”, explica Miguel Angel Martí, gerente de la Cooperativa.

Por otra parte, “la idea que teníamos era llegar con nuestras frutas a mercados más lejanos para abastecer tanto a clientes nacionales como internacionales”, añade.

Con todas estas premisas, la cooperativa decidió apostar por prolongar la vida útil de las frutas cortadas y ofrecerla en un envase práctico y atractivo. Todos sabemos que cuando cortamos una fruta en nuestras casas podemos aguantarla hasta 1 día cortada en la nevera, pero al cabo de ese periodo empieza a degradarse tanto visual como organolépticamente. Si extremamos las condiciones de higiene e utilizamos envases apropiados podemos conservar la fruta hasta un máximo de 4-5 días, “pero todavía no es suficiente para poder comercializar en los canales de distribución moderna actual”, comenta Martí.

A partir de ese momento, la Cooperativa de Benaguasil comenzó un trabajo de investigación, desarrollando cuatro proyectos para conseguir alargar la vida útil de las frutas. Uno de ellos fue un proyecto con el CDTI que ha sentado las bases en la creación de los envases; además, el proyecto SUSFOFLEX (Smart and Sustainable Food Packaging Utilizing Flexible Printed Intelligenge and Material Technologies), proyecto europeo integrado por universidades y empresas de Finlandia, Irlanda, Noruega, Hungría, Portugal, Italia, Turquía y España, y que permitió avanzar en la vida útil resultante de los productos.

El proyecto EASYFRUIT, integrado por Carrefour (multinacional), Nofima (Centro de Investigación noruego), Itene (Centro de Investigación español), Omniform (Empresa de extrusión de plásticos belga), Spektar (Fabricante de envases serbio), Slicefruit (Procesador de fruta cortada danés), junto con la propia Cooperativa San Vicente Ferrer de Benaguasil, ha permitido patentar un envase que dosifica compuestos antioxidantes introducidos en el envase y que se van liberando a lo largo de la vida útil del producto, ampliando la misma. Este proyecto ha derivado en un spin off que va a permitir iniciar la fabricación del diseño patentado, esperando disponer de resultados tangibles en un periodo aproximado de dos años.

Y por último, AKABA, un proyecto europeo integrado por el grupo cooperativo Anecoop, junto a la Cooperativa de Benaguasil, (Fabricante de plásticos alemán), Agricoat (Fabricante de recubrimientos comestibles para alimentos), Bossar (Fabricante español de maquinaria de envasado) y Artibal (Fabricante de barnices de liberación prolongada para envases de plástico español), que busca encontrar soluciones de envasado flexible.

Con la participación en estos proyectos y un largo proceso de investigación, la cooperativa valenciana ha conseguido alargar la vida útil de las frutas hasta los 11 y 12 días.
No obstante, Miguel Angel Martí reconoce que se trata de un proceso complicado, porque no todos los años se tiene el mismo tipo de fruta y hay frutas que no son producidas por los socios de la cooperativa y hay que comprarlas, “pero es aquí donde tenemos el valor añadido y lo que hace que nuestra cooperativa puede diferenciarse”.

Actualmente, Rural San Vicente Ferrer de Benaguasil está obteniendo notable éxito entre sus clientes, que le piden un envase determinado para la fruta y que dura tan poco tiempo en las estanterías que no es necesario alargar hasta 12 días la vida de la fruta, “porque prácticamente se están reponiendo todos los días. Nuestros clientes nacionales nos absorben toda la cantidad disponible”. Aunque seguirán desarrollando otros proyectos que les permitan ampliar su producción de 4ª gama y llegar también a clientes de otros países.
Por ello, recientemente, la Cooperativa de Benaguasil y el grupo Anecoop han creado Janus Fruit S.L, un proyecto que se llevará a cabo en la Cooperativa de Benaguasil y que cuenta con el potente apoyo comercial de Anecoop, para desarrollar nuevos productos en 4ª gama.


Un surtido para cada época
Además de las frutas y hortalizas frescas, la Cooperativa dispone de una amplia gama de fruta de 4ª gama, desde cilindros de piña, porciones de sandía y composiciones de frutas en tarrinas: unas disponibles todo el año (compuestas por manzana, kiwi, uva, granada, piña, melón) y otras dependiendo de las estaciones: surtido verano (sandía, melón, uva, nectarina y ciruela); surtido otoño (kaki, manzana, granada, mandarina, pomelo y mango); y surtido invierno (naranja, kiwi, uva, piña, fresa y pomelo).

Según resalta Miguel Angel Martí, esperamos alcanzar un millón de euros de facturación el año que viene solo con la venta de 4ª gama, lo que supondría un 8% del total del negocio de la cooperativa.

Por otra parte, la Cooperativa de Benaguasil se encuentra en este momento desarrollando otro tipo de proyectos como un análisis inmediato de residuos en la fruta y otro con la Universidad de Valencia para la recuperación de tierras abandonadas. “La Cooperativa se hace cargo de la tierra de los socios que no pueden continuar con la actividad y la cultiva mediante un contrato de cesión”, explica el gerente.