Reportajes

Bodegas Santo Cristo celebra su 60 aniversario

15-07-2005 Cooperativas Agro-alimentarias

La cooperativa de Ainzón (Zaragoza) Bodegas Santo Cristo celebró el pasado 12 de julio su 60 aniversario en un acto que congregó a socios y diversas personalidades del sector vinícola e instituciones aragonesas, entre ellas, el consejero de Agricultura de Aragón, Gonzalo Arguilé, y el presidente de la DO Campo de Borja, Pedro Aibar.

Acompañados de los socios, recorrieron las instalaciones de la cooperativa, que en los últimos dos años ha recibido una inversión superior a un millón de euros, con el fin de actualizar y mejorar los procesos de elaboración y de recepción de la uva y, en última instancia, de adaptarse al mercado actual.

Gonzalo Arguilé resaltó que “hoy es el día del cooperativismo, porque antes de la uva y el vino está la voluntad de unirse y el esfuerzo de unos agricultores”. Así, aseguró que el cooperativismo es una pieza clave fundamental para el mundo de la agroalimentación y para la permanencia de los agricultores, por lo que el Gobierno de Aragón otorga preferencia al mundo cooperativo por razones “económicas, de vertebración del territorio y porque estas empresas jamás se van del sitio donde están ubicadas”, subrayó el consejero.

La alcaldesa de Ainzón aprovechó la ocasión para “echar la vista atrás y recordar el esfuerzo de todos esos años, durante los cuales esta cooperativa ha sido fundamental para el desarrollo económico de nuestros pueblos". Bodegas Santo Cristo está formada en la actualidad por casi 600 socios de Ainzón, Alberite, Bureta y Vera del Moncayo y su presidente, José Miguel Cruz, hizo hincapié en que las cooperativas tienen que “seguir siendo un pilar importante y apostar por el medio rural”.

Bodegas Santo Cristo nació el 12 de julio de 1945, hace 60 años, y hoy comercializa más de 3 millones de botellas al año en más de 20 países de todo el mundo; de hecho el 70% de sus clientes están en el extranjero, principalmente en Holanda, Reino Unido, Alemania, Dinamarca y Estados Unidos. Sin embargo, el objetivo para el futuro es alcanzar en unos cinco años un volumen de comercialización de 5 millones de botellas y reforzar su posición en el mercado interior.

Durante las últimas seis campañas, Crianzas y Viñedos Santo Cristo ha realizado una importante inversión de algo más de dos millones de euros que culminará para el año 2007 con la renovación de la línea de embotellado.

La historia

Esta cooperativa surgió en la década de los 30 como Centro Social, que posteriormente se convirtió en un Centro Agrario. En 1945 se aprobaron los estatutos bajo el nombre de Cooperativa del Campo Unión Agraria, que seguía siendo centro social, pero a su vez vendía patatas, abonos y pequeñas herramientas. Su actividad comercial queda reflejada en el pleno del Ayuntamiento celebrado el 3 de mayo de 1946, en el que fija una cuota anual al Centro Agrario por venta de artículos de 950 pesetas. Los socios pagaban una cuota de cinco pesetas al ingresar en la Cooperativa y cincuenta céntimos cada mes; esto constituía el capital social de la Cooperativa.

En la reunión de Junta Rectora de marzo de 1955 se expuso la necesidad
de crear una sección Bodega, debido a los abusos de los compradores de
uva. En ésta se autoriza al presidente de la Unión Agraria del Campo del
Santo Cristo a gestionar la compra de terrenos necesaria para su creación.
En este primer momento había 236 socios de Ainzón y 13 de Albeta. La construcción de esta bodega se hizo en función de los kilos que cada socio aportaba y tenía una capacidad de 16.000 Hl. de vino, su coste fue de 2.550.000 pesetas. Los terrenos se compraron por un importe de 6.000 pesetas.

Con el paso de los años y el progresivo crecimiento del volumen de uva, las instalaciones de la bodega sufrieron sucesivas ampliaciones. Así, en el año 1975, después de una larga espera, se concede a la bodega el Registro Embotellador. Este hecho marcó un punto de inflexión en el desarrollo de la comercialización de vino embotellado y empezó a dar sus frutos en el mercado internacional, vendiendo ese año 12.000 botellas a Holanda.

La Cooperativa, que apostó desde el principio por el vino embotellado de calidad, se adhirió en 1980 a la Denominación de Origen Campo de Borja como una forma de que sus vinos tuvieran la categoría que se merecían.

A finales de los 90, las instalaciones se habían quedado obsoletas y no podían seguir el ritmo de crecimiento de las ventas, ni satisfacer la amplia gama de productos demandada por los clientes. Es en esta misma época cuando se decide adecuar lo que en el año 82 empezó como salas de crianza. Se van uniendo los diferentes depósitos subterráneos y se forma un laberinto comunicado con arcos que proporciona unas condiciones naturales de temperatura y humedad óptimas para la correcta crianza de los vinos y los cavas.


En la última cosecha, la cooperativa Santo Cristo, que cuenta con 900 hectáreas de producción, recogió 5 millones de kilos de uva, el 60% de la variedad Garnacha y el resto se reparte entre Tempranillo, Cabernet-Sauvignon, Macabeo, Merlot, Syrah, etc.

Entre sus vinos destacan Viña Collado, Viña Ainzón, Moscatel Ainzón y Peñazuela.