Reportajes

Formación, Información y Comunicacion, los retos de la ganadería según los consumidores

17-05-2021 Cooperativas Agro-alimentarias

Los ponentes del #SeminariosCoops sobre "La ganadería frente al consumidor" señalaron que las cooperativas parten con ventaja para cumplir con los más altos niveles de sostenibilidad, porque son economía social, y no se olvidan de las personas.

Dentro del ciclo de #SeminariosCoops, Cooperativas Agro-alimentarias de España, con el patrocinio de AgroBank, organizó hoy lunes 17 de mayo, de 11:00 a 14:00 horas, un seminario web bajo el título "La ganadería frente al consumidor", en el que participaron destacados expertos que aportaron distintos puntos de vista sobre la relación entre las producciones ganaderas y las demandas actuales de los consumidores.

El director de Cooperativas Agro-alimentarias de España, Agustín Herrero, introdujo el seminario señalando que las estrategias europeas en la nueva PAC, con el Pacto Verde y la Estrategia de la Granja a la Mesa, marcarán al sector agroalimentario, y la ganadería en concreto, en los próximos años hacia un futuro más verde y sostenible. Y "este seminario pretende abordar cómo percibe el consumidor este cambio de modelo productivo. Es obvio que el sector va a hacer frente a estos retos, pero queremos saber cómo abordarlos desde el punto de vista del consumidor", y se preguntaba si ¿puede el consumidor identificar estos retos y valorarlos?, ¿si podrá asumir el coste de un mayor valor añadido? o ¿cómo tenemos que aproximarnos al consumidor en este nueva etapa?

Para responder a todas estas cuestiones, el seminario se dividió en cuatro bloques. En una primera parte, se expusieron los datos del consumo de carne y productos cárnicos en nuestro país y cuáles son las tendencias registradas. En los siguientes bloques se trató de analizar los retos de la ganadería desde el punto de vista de la distribución y la Hostelería, de los Consumidores y de las ONGs.

Trabajar juntos para comunicar los beneficios
Aunque cada uno de los expertos expuso sus opiniones desde el punto de vista de colectivos diferentes, sí hay se detectaron puntos coincidentes como que es necesaria una mayor formación de los profesionales respecto al tratamiento y conocimiento de los productos, apostar por una información clara, precisa y diferenciadora en el etiquetado de la carne y sus productos, y un refuerzo de la comunicación que llega al consumidor, no sólo para desmentir falsas informaciones y bulos, sino también que se centre en los beneficios que aporta a la sociedad el mantenimiento de una ganadería respetuosa con el medio ambiente, que mantiene los ecosistemas y sus recursos, la fertilización del suelo, etc. y también sostenible desde el punto de vista social.

Para ir conociendo el contexto en el que nos movemos, Ana Mendoza, jefa de Análisis de Consumo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), comenzó la jornada analizando los principales datos de consumo de carne fresca y productos cárnicos en los últimos años, el efecto de la pandemia en esos hábitos y cuáles son las tendencias de consumo que se están detectando.

Mendoza señaló que la mayor parte del consumo de carne se produce en los hogares, un 94%, aunque durante la pandemia ha subido un 6,6%, lógicamente. Y aunque se detecta un estancamiento o incluso descenso del consumo de carne en los últimos años, es cierto que el 97,5% de los hogares compra carne, aunque solo sea alguna vez. La carne más consumida es el pollo, seguida del cerdo, y la pérdida de consumo es más acusada en vacuno. Por canales, la mayor parte de la carne se compra en los supermercados (67%), aunque en el último año es destacable el incremento registrado en la compra de carne fresca por Internet.

Por edades, la franja que más consume carne es de la entre 50 y 64 años, mientras que se observa un bajo consumo entre los menores de 35 y los mayores de 64 años. En 2020, con la declaración de estado de alarma y el aumento de compras, el consumidor hizo acopio de cerdo y pollo, el ovino y caprino creció en ventas pero después, posiblemente por el llamamiento al consumo y el crecimiento de la venta online. Mendoza señaló también el incremento en el último año de la típica barbacoa. Por dietas, los omnívoros y flexitarianos representan el 96% de la población, frente a veganos y vegetarianos.

Por último, Ana Mendoza señaló como tendencias de consumo el incremento del "real food" y "slow food" (consumo de productos sin ultraprocesar, de temporada, más vegetales, proximidad, etc), un incremento en el consumo de proximidad y más conciencia medioambiental en España. "La población está preparada para consumir más sostenible y está dispuesta a pagar más", indicó. Y también destacó que las carnes blancas y los huevos tienen una mejor percepción entre el consumidor, mientras que los procesados no tienen una imagen relacionada con la salud.

Ponencia Ana Mendoza: Consumo de Carne y Tendencias

A continuación, Ricardo Fernández, director de Calidad, Seguridad Alimentaria y Desarrollo Sostenible de Carrefour y Beatriz Cecilia, de la Confederación Empresarial de Hostelería de España (CEHE), aportaron los puntos de vista de la distribución alimentaria y el canal Horeca.

Fernández señaló apuntó que el consumidor relaciona calidad con salud y valora mucho el sistema de producción y la cercanía, conceptos que enlaza con la sostenibilidad y que "busca identificar en el etiquetado".

Por su parte Beatriz Cecilia destacó la necesidad de formación al personal de sala de la restauración, porque "son quienes informan sobre esta cuestiones a los clientes. Hay que formarles e incentivarles en este sentido, porque el consumidor quiere saber y pregunta". "Hay que enseñar al hostelero a transmitir la calidad de los productos, dónde se ha producido, cómo, y a tratar adecuadamente los productos".

Ambos coincidieron en que la preferencia por el producto local no ha surgido con la pandemia, sino que ya se venía detectando, impulsando y trabajando desde años anteriores. "Buscamos proveedores cercanos porque son necesarios y porque el consumidor lo demanda, demanda productos de la tierra", indicó el representante de Carrefour, quien señaló que el problema es "crear estándares competitivos en relación a la calidad, en plazos y en volumen".

Destacaron que hay que informar adecuadamente al consumidor para que sepa valorar la diferenciación y estén dispuesto a pagar un poco más, pero "vamos hacia un consumo de carne de mayor calidad". Con el tiempo, además, Ricardo Fernández cree que la diferencia de precio entre producciones convencionales y ecológicas o semi-ecológicas, será menor.

Las cooperativas deben ser protagonistas
Finalmente y en relación a las cooperativas, consideraron fundamental relacionar la ganadería con la economía social, "con cómo se hagan las cosas". En este sentido,"las cooperativas deben ser protagonistas, porque la parte social ya la tenéis", apuntó Fernández.




En siguiente bloque se centró en la percepción de la ganadería desde el punto de vista de los consumidores. Para ello, intervinieron Fernando Moner, presidente de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) y Félix Martín, secretario general de la Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios (HISPACOOP).

Fernando Moner comenzó señalando la necesidad de colaboración entre los distintos eslabones de la cadena alimentaria, atacando los problemas de manera conjunta, especialmente ante la repercusión de informaciones falsas que afectan a todos. "El sector de la alimentación recoge más del 30% de las fake news. Y una información positiva tiene menos recorrido que una negativa", indicó.

Tanto Fernando Moner como Félix Martín destacaron que los consumidores son conscientes de los avances del sector ganadero y la industria alimentaria general, aunque en seguridad alimentaria esos avances han venido ocasionados a veces a raíz de crisis. "El viaje hacia la salud está siendo lento", dijo Moner. Por su parte Félix Martín señaló que los aspectos relacionados con la sostenibilidad y la seguridad alimentaria suponen una oportunidad para los operadores, para incrementar el valor de sus productos.

Respecto al etiquetado, creen que conocer el origen de un producto es un factor fundamental a la hora de realizar la compra. Hoy en día, que podemos adquirir alimentos de cualquier parte del mundo "saber el origen es un derecho del consumidor, no sólo una obligación", subrayó Fernando Moner.

Transparencia y trazabilidad
Fernando Moner incidió en que el consumidor está dispuesto a pagar más si hay valor añadido en el producto. No obstante, hay que tener en cuenta que en esta pandemia ha habido miles de familias que han perdido muchos ingresos, sufren impuestos elevados, etc. Por lo que la disponibilidad a pagar más por un producto diferenciado depende del bolsillo. Por su parte Félix Martín cree que el consumidor priorizará a marcas alineadas con sus valores, pero no a cualquier precio. Ambos destacaron que habrá que insistir en la transparencia y la trazabilidad y que no hay que tener miedo a "abrir las granjas" para que se vea cómo trabaja el sector.

El último bloque fue el turno para los representantes de la ONGs, Alberto Díez, director de Campañas de la Asociación Nacional para la Defensa de los Animales (ANDA) y Celsa Peiteado, coordinadora de Política Agraria y Desarrollo Rural de World Wildlife Fund-WWF.

Alberto Díez comenzó indicando que el bienestar animal está asumido, "el consumidor lo quiere en cualquier producto, como un mínimo legal". Los certificados son importantes porque no todo el mundo va a la misma velocidad, pero me asusta una difusión tal de certificados que distorsione la función básica del etiquetado. Si perdemos la diferenciación, el productor pierde y el consumidor pierde la capacidad de diferenciarlo", matizó, por lo que cree conveniente unificar etiquetados. "es importante que cada uno esté en el lugar que tiene que estar y otro no se apropie de un lugar que no le corresponde".

Por su parte, Celsa Peiteado subrayó la necesaria diferenciación entre ganadería industrial y extensiva. "Nosotros apostamos por la ganadería extensiva, que mantiene los ecosistemas, fertiliza el suelo, el animal come pastos y no compite con la alimentación humana. Pero esa diferenciación no existe hoy en España, cuya creación hemos propuesto al MAPA". En la misma línea, Alberto Díez se mostró a favor de diferenciar las producciones, si no, "está claro que el consumidor va a ir siempre a lo más barato".

En este sentido, Alberto Díez señaló que el consumidor muchas veces piensa en un modelo de producción concreto, no tanto en sostenibilidad, desarrollo rural, bienestar animal, etc. "El consumidor tiene en la cabeza un comportamiento natural en asuntos como las jaulas, los tiempos de transporte, etc. Las campañas de información deben encajar con esa mentalidad", añadió.

Celsa Peiteado destacó que la pandemia ha puesto en valor el mundo rural y también el concepto de salud pública. "Mi salud también depende de la salud de los ecosistemas, y aquí juega un papel muy importante la ganadería extensiva, que debería tener desgravaciones fiscales".

Ambos coincidieron con ponentes anteriores en que las cooperativas tienen un potencial brutal para encajar en los niveles más altos de sostenibilidad, especialmente en el terreno social, "ese no lo tendrá todo el mundo", especificó Díez. "Apostamos por las cooperativas, pero hay que identificar sus producciones y separarlas del resto, esto ya lo han hecho los franceses con un etiquetado de alto valor ecológico y social donde lo que no es cooperativo prácticamente se queda fuera".

Igualmente, Peiteado dijo que "hay que centrarnos en los que nos une para poner en valor a las cooperativas de la economía social, que apuestan por el bienestar, el medio ambiente y no debemos olvidarnos de las personas".


Documentos relacionados